Guión perfecto


Abro los ojos y me encuentro con tu cara borboteando vida mientras despiertas. Borbotea el café y me cruzo con tu leche. Cruzo una puerta y se me abre el día amaneciendo. Tu mano me da calor en el coche cuando el termómetro marca Riesgo de hielo, me das un apretón para que te recuerde cada vez que la realidad me pegue fuerte, me alejo de tu mano pensando en cuando volverás a cogerla para que te devuelva una caricia.
Cojo manos sanas de personas enfermas, sin poder curarles, anhelando ayudar, con ánimo de volverles a saludar.
Saludo aromas conocidos en la comida de mi madre y mi tierra se me escapa en una mirada perdida. Se me escapan unos minutos y la intimidad solitaria me sabe a ruinas ya visitadas, y al bordear el casco veo que el día se marcha en el atardecer, me rodeo y busco la luna que ayer contemplamos con los alientos cercanos.
Y mientras inicio mi camino a acercarnos, pienso en ese tiempo que dedicamos a frases hechas, que marcan la dulce rutina y que no hay tiempo más útil que el dedicado a regar cada día nuestro jardín, por eso existe un guión que te puedo recitar palabra por palabra del día perfecto, ése en el que apareces en algún momento, al comienzo o al final.

lunes, 28 de enero de 2013 a las 7:31 p. m. , 1 Comment

Como el agua

Aún sigo bebiendo de un tarro de agua de la lluvia de aquel día en que maté tu mal recuerdo. Olvidado el mal recuerdo, me digo, que el agua… agua es, que no recuerda de que orificio escapó, de que cuerpo muerto manó, de que piedra se despidió, de que sucia tubería alcanzó el mar, de qué mar contaminado abandonó su sal y se evaporó a una turbia nube vapuleada por un avión que caía accidentado al mar que la dejó escapar. Hoy bebo de aquel tarro, bien de tu mal olvidado, bien del buen sabor de alguien que no me aportó nada. No lleva etiqueta. Pero pensé que podía ser de aquel feliz día en que todo lo malo murió.

lunes, 7 de enero de 2013 a las 3:59 p. m. , 0 Comments

Antropologia forense

Y si fuéramos tan pequeñitos como ese microorganismo que ya sabe de los palos que les dieron a sus compañeros, que esquivó al antibiótico que siempre le golpeaba en los bajos, que se adelantó al ataque del rival, que se hizo más pequeño para que no lo detectaran... que engendró microminiorganismos, que se rompió en mil trozos, inexistente para los que solo miran por el telescopio.
Y si fuéramos tan pequeñitos como los ciudadanos del 2012... esos que aprendieran a adelantarse al próximo golpe, a ser más pequeños e invisibles e innumerables e indescifrables como enemigo.
Y si fuéramos tan numerosos como los ciudadanos del 2012... solo con un grano de arena que les quedara a cada uno de ellos. Y si soltaran ese grano todos en un mismo lugar.
Y si fuéramos como aquella última especie antes del primer organismo capaz de tener conciencia de sí mismo y de ensimismarse y de... mirarse el ombligo.
Y si fuéramos numerosos, pequeños para el gran poder, conscientes y capaces de abandonar el ombliguismamiento.

miércoles, 28 de noviembre de 2012 a las 11:37 a. m. , 0 Comments

Balance

... y al final la vida hace su balance.
Esa mañana tuvimos que realizar el juego de adivinar hasta donde llega el deseo por conocer.      
Hasta donde queremos saber con exactitud. Adonde llega nuestra curiosidad. Un paciente en sus ultimos exhalos de vida con plena consciencia y dispuesto a estar despierto y vivo... vivo en todos los sentidos, hasta que llegue la muerte, muerte del todo.
Y es que ciertamente hay un transito entre el blanco y negro, una linea muy ancha en la era galena de hoy, que permite hablar de agonia en demasiados casos. Cada vez existen mas caso de lineas anchas hacia la muerte... y la delgada linea de la  'muerte de repente' antigua ya no se cruza... sino que se transita, y establece un status ambiguo y en si estable durante un tiempo... unas horas... pocos dias.                                           
Este paciente estaba en esa situación de precipicio en que la caida dura. Gritar hacia el abismo se convierte en conversacion de despedida.
Y en esa conversacion surgen dudas que antes el hombre no habia podido plantearse... nuevas divergencias en nuestro libre camino del elegir. Hoy podemos optar entre movil blanco o negro. Entre ser o no consciente de nuestro momento final. Y tanto tanto perseguimos nuestra libertad y la continua dicotomia de la vida que llega un momento en que no sabemos responder...
Tuvimos que tantear al paciente si sabia realmente de su situacion para que nos mostrara hasta que punto llegaba su conocimiento...y explorar asi si se daba el momento... queria mirarse morir... o morir durmiendo.
Tras varias horas de hastio por la medicina...                          
Tras varias horas de esperar medios de transporte en un dia de huelga...
En un vagón de un metro se coló un matrimonio con un bebe colgado de su mochila portabebes. Enseguida atrajo la mirada de 6-7 personas y durante el trayecto excavó en el alma de todos los torturados alli por las colas de espera... y sacamos nuestras sonrisas olvidadas del dia anterior. Durante esos momentos de balbuceos tiernos, obviamos los moviles y la desidia...a alguno se le pasó su parada y yo nuevamente comprendi que la vida se neutraliza a cada instante, que nadie sobra ni nadie falta entre tantos... que lo comido por lo servido..  el que se muere viviendo por el que rompe a vivir. Y en medio la medicina... que cree que interfiere en algo. Cuando realmente solo podemos contemplar el curso natural de la vida... tortuoso cuando queremos simplificarlo... complicandolo cuando era simple. Y al final... la vida hace su balance.

miércoles, 14 de noviembre de 2012 a las 10:58 p. m. , 0 Comments

Café de guardia

Tengo un café... algún dia me gustaría invitarte a un café de esto...tengo un cafe y me apetece compartirlo. A estas horas no sé con quien. Todo es molestar a estas horas. Me gusta pasear por los pasillos del hospital sola... escuchando mis pasos, soy asi de rara. Soy muchas cosas.
Mientras sorbo un poco de espuma me huelo las manos recien lavadas. Me gusta el olor de un gel que ponen en el baño para las manos.
Mientras...pienso. Lo que soy. Lo que siento. Lo que quiero. Me miro en el ombligo... y solo me veo a mi... y a ti.
Miro el reloj... una hora y diez minutos para dormir... para soñar o pensar. Estoy y quiero estar a tu lado. Me da miedo verte mañana... y llama mañana a cualquier dia 'mañana'... y ver que no me miras igual.
Sigo paseando. Pienso. En las sonrisas de hoy. En alguien que me dijo gracias.
En las cosas bonitas.
En lo que me he perdido sin saber tu verdad.
Ahora... me preguntas algo. Y te digo...no sé. Es mala hora. Se acabó el café. Y no sé dónde meterme para pensar sin que la gente me adivine el animo.
Descansa.


martes, 9 de octubre de 2012 a las 4:31 a. m. , 0 Comments

El universo irá separándose...

"El universo irá separándose irreversiblemente, enfriándose, el sol se acabará y llegará un momento en que simplemente no suceda nada".
Mientras sé que todo acabará, desde que las huellas en la arena se borran con una nueva ola, hasta el momento en que ya no suceda nada que trascienda ni una existencia para recordar; mientras hay vida, como movimiento y trascendencia de la materia, vida procurada o no querida, del principio a fin, del nacer al morir, un segundo después del instante cero a un segundo antes del último.
Desde que todo lo que existe como materia estable, razonado por la ciencia y secundado por la No-explicacion de la religión, desde todo lo que existe, con inercia a la destrucción, tú y yo ahora nos buscamos sin razonamiento, sin lógica y a veces sin convencimiento, y cómo dos esferas en el universo con rotación interna y a la deriva, chocan como bolas de billar y al final de múltiples choques, al final del camino, compruebo que recorríamos dos trayectorias elípticas cruzadas por sus cuatro puntos confluentes, desencadenando terremotos emocionales cada 1/4 porciones de tiempo. Tú y yo...esferas y sus contextos. Perlas de agua esferoides por tu cuerpo. Rodando las perlas, chocando las esferas, rotando el planeta, muriendo el universo...desde el dia en que se creó, información a miles añosluz, todo terminará cuando la información y la nube final llegue en su viaje por el tiempo.

No lo entiendas.

Siempre me dediqué a querer poner sobre la geometria mis sentimientos. Siempre quise pasar mis sentimientos por el filtro de la cuadriculada geometría, parabolear mis besos, hiperbolizar mis tequieros. A ciencia cierta, hoy no lo veo necesario, lo que siento desborda los limites de la gráfica, y no se le puede aplicar ninguna ecuación para conocer su comportamiento. Te quiero Puntoyseguido.


jueves, 30 de agosto de 2012 a las 6:33 p. m. , 0 Comments

Emociones imantadas




Comencé a concienciarme de estar en esta ciudad hace diez días, cuando la observé de noche aún, abriéndose el nuevo día quebrando el Este. El casco histórico iluminado de manera simple, farolas cual antorchas rodeando la ciudad amurallada, oscuridad entre sus calles... me recordó a tiempos pasados nunca vividos. Época medieval sin penicilina. Imagino la grandeza de una urbe que hoy sólo es la migaja de la adyacente. El jinete a lomo del caballo cansado, suspirando aliento caliente de sus enormes orificios nasales, atravesando la nieblina del meandro que la rodea, tras él, sólo el traqueteo de las herraduras en la piedra de la calzada.
Hoy, el jinete vive a caballo entre dos ciudades, el amor flamea el combustible cada día, el dinero no importa, la salud es mi trabajo, y trabajo desnudando cuerpos de los sentimientos. Ésa es nuestra manera de hacer medicina. Pros y contras de reanimar, las cartas boca arriba, conveniencias del Vivir, ancianidad a debate.
¿Qué preferimos... vivir bien... o vivir más?
De vuelta del hospital al mediodía, la ciudad se muestra señorial... pero no impone. Son piedras bien amontonadas. La oscuridad le aporta todo su misticismo. La silueta dignifica su porte. La apariencia lo es todo.
A mitad de la tarde voy de camino a otra ciudad, se me ocurren hilaridades para escribir, del rodaje frenético de mi coche lento brotan chispas de inspiración e imanta mis emociones, bipolarizo la realidad, camino hacia el paradise según el sentido del tráfico, según vaya hacia o venga desde el amor caliente e íntimo de todo lo que ocurre bajo el nórdico... de murallas a dentro, fuera del foco, barrotes externos, mi rugido a la ciudad, los suspiros menos reivindicativos, el aliento tras el orgasmo... la libertad está en la felicidad.

miércoles, 23 de noviembre de 2011 a las 6:45 p. m. , 1 Comment