Bilirrubina vs. Clorofila

Aunque en el mar se confundieron las lágrimas con aguas fecales. Y entre las voces, no distinguía la suya. De todas las lápidas, ésa era la única sin nombre ni fecha ni epílogos. El macro no ahondaba en los pliegues de piel curtida por el verano. Los largos días continuaron siendo largamente oscuros, de eso se encargan las castañas, la leña, el buñuelo y el gañán otoño. Pero los días eran simplemente felices. De ésa que no se somete a referéndum, de la que crecen sonrisas y berrean risas. Felicidad vegetal y animal. Como células procariotas.
Mañana será aún mayor. La clorofila tintará nuestras ilusiones para dar lugar a frescos e hidratados tubérculos. Sigue regándome con abrazos. Yo pondré la dirección correcta a las indicaciones disléxicas.
Es el argumento de una despeinada copa de hojas encaneciendo, que se mece con los vectores del viento, dibujados por la señora del tiempo. No lo ves, pero ahí arriba está su enorme dedo señalándonos y dando un vuelco a nuestras predicciones veraniegas.
Es el resultado de leer entre líneas isobáricas, y que se entornan como brazos rodeándote como si fueras mi gran B y yo un puñado de presiones sobre ti.



jueves, 10 de noviembre de 2016 a las 6:22 p. m. , 0 Comments

Cavernas tuberculosas vs. tumores abscecificados

Aprisa y corriendo, selló la cubierta con mortero, y sin dejar secar, tapó la puerta de la única manera que se puede hacer desde dentro. El silencio inicial dio paso a la respiración más pausada y el crujir lento de la empalizada secándose, de igual forma que la primera oscuridad total se transformó en una tenue penumbra séptica, que brotaba del interior. Gracias a aquella cavidad, aislados de la aerobiosis ellos, aislados el resto de la anaerobiosis, convivieron tiempo los buenos y malos deseos. Los hipócritas del no me siento a tu lado pero no quiero paredes, se sentían ocultamente a gusto, los Baares eran libres de respirar su propia mierda. Los guetos no eran solo una herramienta social, sino una forma simbiótica de coexistir, menos literaria, más cerda, pero más cómoda. 
Mucho después, rompió a toser y arrancó lo que con tanto esmero se construyó. Escupió sangre, que es lo de menos, y difuminó sus baares como rayos en una tormenta de verano. No sé quien estaba dentro de quien, ni si esa caverna tuberculosa aguantaría de por vida. Pero deseaba ese lodo, hasta la asfixia.  

martes, 8 de noviembre de 2016 a las 6:14 p. m. , 0 Comments

Guión perfecto


Abro los ojos y me encuentro con tu cara borboteando vida mientras despiertas. Borbotea el café y me cruzo con tu leche. Cruzo una puerta y se me abre el día amaneciendo. Tu mano me da calor en el coche cuando el termómetro marca Riesgo de hielo, me das un apretón para que te recuerde cada vez que la realidad me pegue fuerte, me alejo de tu mano pensando en cuando volverás a cogerla para que te devuelva una caricia.
Cojo manos sanas de personas enfermas, sin poder curarles, anhelando ayudar, con ánimo de volverles a saludar.
Saludo aromas conocidos en la comida de mi madre y mi tierra se me escapa en una mirada perdida. Se me escapan unos minutos y la intimidad solitaria me sabe a ruinas ya visitadas, y al bordear el casco veo que el día se marcha en el atardecer, me rodeo y busco la luna que ayer contemplamos con los alientos cercanos.
Y mientras inicio mi camino a acercarnos, pienso en ese tiempo que dedicamos a frases hechas, que marcan la dulce rutina y que no hay tiempo más útil que el dedicado a regar cada día nuestro jardín, por eso existe un guión que te puedo recitar palabra por palabra del día perfecto, ése en el que apareces en algún momento, al comienzo o al final.

lunes, 28 de enero de 2013 a las 7:31 p. m. , 1 Comment

Como el agua

Aún sigo bebiendo de un tarro de agua de la lluvia de aquel día en que maté tu mal recuerdo. Olvidado el mal recuerdo, me digo, que el agua… agua es, que no recuerda de que orificio escapó, de que cuerpo muerto manó, de que piedra se despidió, de que sucia tubería alcanzó el mar, de qué mar contaminado abandonó su sal y se evaporó a una turbia nube vapuleada por un avión que caía accidentado al mar que la dejó escapar. Hoy bebo de aquel tarro, bien de tu mal olvidado, bien del buen sabor de alguien que no me aportó nada. No lleva etiqueta. Pero pensé que podía ser de aquel feliz día en que todo lo malo murió.

lunes, 7 de enero de 2013 a las 3:59 p. m. , 0 Comments

Antropologia forense

Y si fuéramos tan pequeñitos como ese microorganismo que ya sabe de los palos que les dieron a sus compañeros, que esquivó al antibiótico que siempre le golpeaba en los bajos, que se adelantó al ataque del rival, que se hizo más pequeño para que no lo detectaran... que engendró microminiorganismos, que se rompió en mil trozos, inexistente para los que solo miran por el telescopio.
Y si fuéramos tan pequeñitos como los ciudadanos del 2012... esos que aprendieran a adelantarse al próximo golpe, a ser más pequeños e invisibles e innumerables e indescifrables como enemigo.
Y si fuéramos tan numerosos como los ciudadanos del 2012... solo con un grano de arena que les quedara a cada uno de ellos. Y si soltaran ese grano todos en un mismo lugar.
Y si fuéramos como aquella última especie antes del primer organismo capaz de tener conciencia de sí mismo y de ensimismarse y de... mirarse el ombligo.
Y si fuéramos numerosos, pequeños para el gran poder, conscientes y capaces de abandonar el ombliguismamiento.

miércoles, 28 de noviembre de 2012 a las 11:37 a. m. , 0 Comments

Balance

... y al final la vida hace su balance.
Esa mañana tuvimos que realizar el juego de adivinar hasta donde llega el deseo por conocer.      
Hasta donde queremos saber con exactitud. Adonde llega nuestra curiosidad. Un paciente en sus ultimos exhalos de vida con plena consciencia y dispuesto a estar despierto y vivo... vivo en todos los sentidos, hasta que llegue la muerte, muerte del todo.
Y es que ciertamente hay un transito entre el blanco y negro, una linea muy ancha en la era galena de hoy, que permite hablar de agonia en demasiados casos. Cada vez existen mas caso de lineas anchas hacia la muerte... y la delgada linea de la  'muerte de repente' antigua ya no se cruza... sino que se transita, y establece un status ambiguo y en si estable durante un tiempo... unas horas... pocos dias.                                           
Este paciente estaba en esa situación de precipicio en que la caida dura. Gritar hacia el abismo se convierte en conversacion de despedida.
Y en esa conversacion surgen dudas que antes el hombre no habia podido plantearse... nuevas divergencias en nuestro libre camino del elegir. Hoy podemos optar entre movil blanco o negro. Entre ser o no consciente de nuestro momento final. Y tanto tanto perseguimos nuestra libertad y la continua dicotomia de la vida que llega un momento en que no sabemos responder...
Tuvimos que tantear al paciente si sabia realmente de su situacion para que nos mostrara hasta que punto llegaba su conocimiento...y explorar asi si se daba el momento... queria mirarse morir... o morir durmiendo.
Tras varias horas de hastio por la medicina...                          
Tras varias horas de esperar medios de transporte en un dia de huelga...
En un vagón de un metro se coló un matrimonio con un bebe colgado de su mochila portabebes. Enseguida atrajo la mirada de 6-7 personas y durante el trayecto excavó en el alma de todos los torturados alli por las colas de espera... y sacamos nuestras sonrisas olvidadas del dia anterior. Durante esos momentos de balbuceos tiernos, obviamos los moviles y la desidia...a alguno se le pasó su parada y yo nuevamente comprendi que la vida se neutraliza a cada instante, que nadie sobra ni nadie falta entre tantos... que lo comido por lo servido..  el que se muere viviendo por el que rompe a vivir. Y en medio la medicina... que cree que interfiere en algo. Cuando realmente solo podemos contemplar el curso natural de la vida... tortuoso cuando queremos simplificarlo... complicandolo cuando era simple. Y al final... la vida hace su balance.

miércoles, 14 de noviembre de 2012 a las 10:58 p. m. , 0 Comments

Café de guardia

Tengo un café... algún dia me gustaría invitarte a un café de esto...tengo un cafe y me apetece compartirlo. A estas horas no sé con quien. Todo es molestar a estas horas. Me gusta pasear por los pasillos del hospital sola... escuchando mis pasos, soy asi de rara. Soy muchas cosas.
Mientras sorbo un poco de espuma me huelo las manos recien lavadas. Me gusta el olor de un gel que ponen en el baño para las manos.
Mientras...pienso. Lo que soy. Lo que siento. Lo que quiero. Me miro en el ombligo... y solo me veo a mi... y a ti.
Miro el reloj... una hora y diez minutos para dormir... para soñar o pensar. Estoy y quiero estar a tu lado. Me da miedo verte mañana... y llama mañana a cualquier dia 'mañana'... y ver que no me miras igual.
Sigo paseando. Pienso. En las sonrisas de hoy. En alguien que me dijo gracias.
En las cosas bonitas.
En lo que me he perdido sin saber tu verdad.
Ahora... me preguntas algo. Y te digo...no sé. Es mala hora. Se acabó el café. Y no sé dónde meterme para pensar sin que la gente me adivine el animo.
Descansa.


martes, 9 de octubre de 2012 a las 4:31 a. m. , 0 Comments