Nos



Comprendo que Astor hace del engaño su primera nota. ¿Qué explicación si no, para que, entre todas las carátulas, escoja un disco con su aspecto decrépito y cascarrabias? ¿Y cómo que un bajo haciéndole la reverencia, un violón bailando al antojo del viejo bonaerense?

No, ya no me enveneno con Piazzolla (noooo, no poquito…), pero es como si la vida valiera menos, tal vez menos sentida, más esperada, menos conclusa, más difusa, menos vivida.

Sin obsesiones, sin venganzas, ni lastres de cosas por hacer, con una lista negra con la tinta corrida por lágrimas que no valen nada (como cuando se te corrió el rímel… ah, no, que eso nunca pasó)… Todos los actos que quedaron parecen confabularse en un recorte de la intensidad. ¿Crisis? Ufff.. se desgastó el término, ninguneado el concepto.

Piazzolla… Me encanta cómo trata al “Momento”, cómo consigue absorber lo externo, y envasar al vacío dos cuerpos pegados, que por único objeto tienen el traspasarse mutuamente, y que esa fusión traspase el tiempo… que el momento se haga eterno.

Y siendo así la vida que he elegido, ¿a qué me dedico? Podría vivir. Sí, es una opción. Pero persiste el dilema de la que peca de intensa, que como una digestión pesada, nunca resuelvo nada.

La, más penumbra que, luz de la lamparita de la mesita ¿nos? derrama Deseo, cierro los ojos fuerte y deseo… con cada elemento de mí que desea, que clama por ti, cada uno de ellos que rozaste…sí, ya no te acuerdas, que pusiste tus manos por doquier, dejaste huellas que ya no me sirven para localizarte, algunos bucles entre mi grafía afilada, risas entre mis más íntimos rincones, tu olor en mis dedos… Y con mis dedos transformo en esfumato todo lo que recién escribo, para darle un toque de confusión, que nadie lo entienda, que no llegue a ti, que no engrandezca más tu inflado ego, escribo tan pequeño que se borre como olvido entre los amplios espacios que deja tu recuerdo, cierro fuerte los ojos y deseo.. un Nos verdadero.

viernes, 30 de abril de 2010 a las 8:20 p. m. , 0 Comments

Rutinas Coixetianas II (de cobardes no hay nada escrito... sólo esto))

He estado esperando este día varias semanas, y cuando llega el momento en que se alinean los planetas y por fin te sientas a mi lado, por estricto orden de los hechos, sucede lo siguiente: no he podido continuar con la palabra que estaba escribiendo, lo he intentado y me ha salido una raya horizontal (como mi EEG en ese momento) y después se me ha quedado la mano totalmente floja, y no ha dejado de sudar durante una hora… UNA HORA ETERNA. Se me resbalaba el boli, ponía la p antes de m, las tildes en las consonantes y todas las “x” de luxación me sonaban a lo mismo… Que cada renglón era un tipo distinto de letra, y habrás pensado que tengo personalidad múltiple. Y si esto se ciñe concretamente a la escritura, no quiero menospreciar el resto de reacción simpático-adrenérgica que he sufrido. ¡Qué tortura! Un ejército de tics me ha abordado sin piedad, habrás deducido que tengo piojos, sarna, atopia, rinitis, blefaroespasmo, que soy alérgica al algodón y al poliéster, y si es 50-50%, mucho peor! Al papel, a vivir, y al aire que respiramos, que padezco de hemorroides, y de síndrome de piernas inquietas, de corea, y de ruidos extraños en general, que mi estómago no es una cavidad, sino un amplificador, que llevo 5 días sin ingerir sólidos, y que en lugar de lactobacillus, en mis tripas convive un monstruo que ruge como un felino.

Todo lo que he callado y no hice, ha salido como energía que se fuga en una olla a presión, en forma de calor, rubor, dolor y tumefacción… ¿los reconoces? Sí, cariño, los signos de la inflamación… ¡y qué inflamación! Y sé que no me miraste, cada día me topo con tu indiferencia, que sólo soy un bulto ocupando el asiento del lado.

Hoy no me acordé de la paz mundial, hoy vendería mi reino por unos minutos de amnesia global.

Las clases se acaban pronto, sólo cuatro días más. En otras circunstancias, lo celebraría y de qué manera… pero hoy ya te estoy echando de menos.




¿Sabes? Tengo en la mano un minúsculo papelito… hoy estuve a punto, más decidida que nunca, a colocarlo en tu coche. Siempre me acordaré de lo cobarde que he sido (el único recuerdo que se merecen los cobardes), un día tras otro, y cómo la vida juega con los que tientan la valentía desde la timidez más patológica. Pero hoy te fuiste antes, medio minuto antes que yo, y pasabas en tu coche, fijándote en cualquier otra cosa, mientras te miré con la sonrisa resignada, acariciando el papelito entre mis dedos, quizá enrollándolo inconscientemente, de alguna manera tendré que fumármelo.

a las 5:36 p. m. , 0 Comments

Portugal VI (observaciones)

Algunos apuntes:

- es una hora menos que aquí, vamos, como en Canarias.

- el gasoil está más caro que en España, cuando aquí 1.07, allí 1.17. Les dan mucha importancia a los precios entre distintas empresas, así que son frecuentes los carteles informativos en carretera que los comparan.

- el portugués no es difícil de entender, sin saber ni papa. Lo fundamental es Obrigado/Obrigada, “gracias”, y que según dedujimos, se usa acorde al sexo de la persona a la que se lo dices. Portagem es peaje. “No” significa “en”, para evitar los false friends. Tren es “comboio”, y los autobuses “autocarros”. Por lo demás, más o menos se intuye, y leerlo es como leer español pero con faltas de ortografía.

- Las pelis no tienen doblaje, sino que las suelen subtitular todas al portugués, pero con audio original, así que una noche pusieron Dr. Zhivago, y fue una estupenda manera de aprender dos idiomas a la vez. Por eso, y por más razones supongo, los portugueses tienen mejor nivel de inglés que nosotros.

- Si ves un anuncio de Pingo Doce, no pienses que es un puticlub, como nosotros. Se trata de una cadena de supermercados, y lo encontramos abierto un domingo, así que es muy útil si se va en plan bocadillos, además tiene muchos productos frescos.

- los precios están igual o más baratos, a groso modo, pienso que al menos un 10% menos.

- No tienen la obsesión que aquí por el aceite de oliva, aunque también lo dispensan en los super, pero está a la par con la mantequilla para cocinar.

- Acabas hasta… el moño, de lo mitificado que tienen a su compatriota Cristiano Ronaldo, vi su cara en camisetas más que la bandera de Portugal. Son frecuentes los jovencillos que llevan la camiseta del RM, y los partidos de este equipo que no nombraré lo televisan como si fuera un acontecimiento.

- Apartando alguna salvedad, como el Palacio da Pena y el santuario de Fátima; los sitios turísticos, monumentos y patrimonio cultural en general está poco señalizado. Hay que buscarlos por callejeros, pero escasas veces te encuentras un cartel indicándolo. Me llamó la atención el caso de las catedrales. Y esto es una opinión muy personal, pero pienso que podrían tener más cuidado el patrimonio, fachadas y demás.

- Servicios de transporte público: un diez. Están a la par que otras grandes ciudades europeas, la red de transporte público permite soltar uno y tomar otro, bien enlazados y señalizados, con tarjetas polivalentes y taquillas automáticas. En el caso de Lisboa, hay un mapilla que resume todos los servicios. Es indispensable.

- Para el que, como yo, no entienda de vinos: el Oporto es un vino dulce, lo hay blanco y otro como el Pedro Ximénez, pero un pelín más ácido.

a las 5:02 p. m. , 0 Comments

Portugal V (Sintra - Costa Cascais-Estoril)

SINTRA / COSTA CASCAIS-ESTORIL


Teníamos claro que el último día útil lo dedicaríamos a descubrir el misterioso castillo de colores (Palacio da Pena) que tanto nos habíamos topado en folletos turísticos. Lo que no sabíamos es que nos llevaría tanto tiempo visitar lo que se nos presentaba como una simple vista de un castillo, pero es que hasta en ese momento no fuimos consciente del mundo mágico de la región.


Costa Cascais

El de “da Pena” es sólo uno, pero hay cuatro castillos/palacetes cercanos entre sí, y rodeados cada uno de un paraje natural especial. Proponen como oferta un bono para entrar a los cuatro, creo que eran 22 euros en total, pero claro, eso es para disponer de una semana para ver la zona, porque cada parque es un mundo que requiere tiempo para disfrutarlo, para seguir el mapa, para perderse y buscarse en cada detalle. Pero queríamos pasar la tarde por la costa, así que con una mañana por delante, nos decidimos por Palacio da Pena.

Belem - Cascais

Desde Lisboa a Sintra hay una media hora en coche, en Sintra acudimos al puesto de información, nos nutrimos de folletos y seguimos con el coche hasta unos kilómetros después, justo hasta el palacio, allí hay aparcamiento público, pero es bueno irse pronto, por el parking, y porque hasta las once la entrada sale un euro menos. La entrada normal, que incluye palacio con interiores y el parque, son 12 euros, pero merece la pena, yo lo disfruté muchísimo, y bueno, con decir que la mitad de las fotos las hice en ese día.


Pub de Lisboa de cuyo nombre no me acuerdo

Es verdad que la primera impresión, cuando uno se va acercando al palacio, es que está algo descuidado, los colores no son tan intensos como en algunas postales, y la humedad habrá hecho de las suyas, pero desde luego, es una belleza arquitectónica, un cúmulo de mil detalles a capricho de un rey, que quiso compenetrar en la asimetría de sus deseos lo árabe, gótico, medieval, europeo… La entrada recuerda totalmente a la puerta del vino, de la Alhambra, y después, una sucesión de azulejos con relieves llamativos, un balcón sostenido por un horroroso hombre-pez, extrañas torretas de vigilancia, cúpulas árabes que destellan amarillo de sus azulejos, y todo rodeado de naturaleza viva, y así, encaramado en una colina, convierte en mirador cada espacio entre almena y almena, desde donde se divisan costa, interior, pueblos cercanos, y otros castillos próximos, como el Castelo dos Mouros, que comparado físicamente con el de da Pena, resulta muy pobre.

Cabo da Roca

En los interiores no permiten fotografías, pero es sencillo imaginarse, aunque no tanto como afinar en detalles, la vida de la realeza. Salón sobre salón, decorados hasta la extenuación, dormitorios sobrecargados de tapices, mobiliario, utensilios y cacharros venidos de sus viajes por otros continentes. El olor a rancio te hace sentir que estás en una realidad no filmada.

Boca do Inferno

Nos fuimos introduciendo en el parque, siguiendo el recorrido recomendado, sin mucho entusiasmo, la verdad. Para nada pensábamos que unos árboles nos iban a sorprender tan gratamente, pero surtió efecto la intencionalidad del rey de recoger en su parque las maravillas de cada continente, su inteligente disposición, caminillos que llevan a sendas, sendas que se pierden y encuentran, puentecillos y estanques, un mundo de magia vegetal. Todo era verde, pero para nada aburría. Ineludible la subida al Trono de la Reina, un pequeño sillón de azulejos incrustados en la roca que se alza desde una parte del parque, y que proporciona una maravillosa panorámica del palacio. Llegué hasta aquel lugar jadeando del esfuerzo, con el miedo a no despeñarme, y ya arriba, descubrimos que nos seguían unos guiris de casi 70 años los colegas… Los envidié por mi yo futura.

Faro Cabo da Roca

Como último apunte del parque, nombrar los fabulosos y gigantescos árboles de la vida, o Thuja alicata, con sus ramas en J, realmente inmensos; y los vistosos estanques con sus mini castillos para dar cobijo a los patos. El rey artista no quiso privar de comodidad a nadie. El resultado conmueve, 150 años después.

Thuja

Con la voluntad de comer en la playa, nos dirigimos hacia Praia Grande, pasado Colares, pero la mar no acompañaba, el cielo tampoco, así que comimos más tarde en un merendero, y después nos pasamos por Cabo da Roca, según mantienen los portugueses es el punto más occidental de Europa (los españoles defendemos Finisterre). Buscando curiosidades en el mapa, paramos en Boca do Inferno, un lugar de esos en que la mar rompe con fuerza y recome la roca. Seguimos bordeando la costa, hacia Cascais y Estoril, que sólo vimos de paso.

Parque da Pena

Decididos a agotar la jornada, nos pasamos por la zona de pubs de Lisboa, en Chiado, la verdad es que el punto exquisito ya lo habíamos dejado muchos kilómetros atrás, entramos en el primero que encontramos, y lo cierto es que acertamos, aún con desgana, era un buen sitio. No me fijé en el nombre, algo japonés, ya que el dueño era un tiarrón japonés (o chino, nunca sé cuál es cuál), alto y melenudo, que me recordaba mucho a un jefe indio de América. Nos sentamos y degustamos cerveza del país, la Super Bock, a precio asequible, 1.5e el quinto, mientras el camarero buscaba La Flaca de Jarabe de Palo para complacernos a los españoles, y se echaba unos bailes que cualquiera le quitaba el ojo…ays. Como digo, no recuerdo el nombre, pero si pasas por la puerta de un pub y ves a gente echando fotos a las lámparas de su interior, es ése, ya que simulan ser hojas de espinacas (o acelgas, que me pasa como con los japoneses).

Detalle árabe del palacio

Al día siguiente abandonamos la ciudad (no sin nuestra pertinente hora de dar vueltas perdidos) a través del Puente 25 abril, y despidiéndonos del Cristo-Rei. Tenía ganas de volver, pero no con esa ansiedad de dejar un lugar por recuperar la casa, porque la verdad es que en todo momento me sentí con una comodidad muy cercana, y sabiendo que quedan muchas cosas por ver. Gracias parejita, por contribuir a ello :).

Estanques para patos

a tu derecha, Castelo dos Mouros

Detalle hombre-pez en la entrada el Palacio

jueves, 29 de abril de 2010 a las 11:19 p. m. , 0 Comments

Estúpida y rencorosa margarita



El último pétalo se reía de mí, mientras se me quedaba la cara de decepción. ¿Qué iba a esperar? ¿Acaso una margarita vengativa iba a ofrecerme algo agradable, cuando en la realidad se me negaba? No, lo sé, no era día para soñar tendida en el césped durante una siesta soleada. Deshojar incertidumbres había sido mal comienzo para mi paseo, y un final romántico para una ilusión callada, y tremendamente hostil de lo vana que es. Insoportable, por silenciosa; tonta, por quien la piensa; estúpida, la margarita... Demasiada primavera.

[Dejo esta canción, porque llevaba tiempo queriendo soltarla por aquí, porque huele a primavera, como la que entra en el coche, con las ventanas bajadas, cuando Mediterráneo suena]

miércoles, 28 de abril de 2010 a las 6:41 p. m. , 2 Comments

Astronomía para niños (lecciones de magia para adultos)

(c) Ramón - Diario El País (2009)



- Ahhhh, ¡ya lo entiendo! Entonces… ¡las estrellas también se mueven!

- No… ays, no has entendido nada. Sólo La Luna y La Tierra se mueven. El sol es una estrella, ¡y las estrellas no se mueven!

- Pues yo vi el otro día una estrella que se movía.

- Ah, bueno, pero eso sería una estrella fugaz.

- No, no tenía nada de cola.

- Entonces lo que viste fue un avión.

- ¡Que no! Que fue una estrella… y las estrellas que se mueven es porque alguien que se ha muerto está en ellas. Como mi abuelo.

- … [puntos suspensivos, o cómo expresar cuando un niño de cuatro años roba la palabra, razón y lógica a un adulto].

martes, 27 de abril de 2010 a las 10:52 p. m. , 0 Comments

Disputados



Vibrante el juego de derecha y amago de los ucranianos.

Reconozco que me he reído. Lo primero que he pensado es que los políticos deberían hincharse las narices de vez en cuando, para comprobar la doliente desidia que sufrimos por su falta de consenso, ¿más repelente? Uys, sí: el hartazgo por su somnífera labor de oposición y gobierno. Duele, y mucho, cuando los escaños cantan ausencias en una sesión ordinaria del congreso. Duele la democracia, desempeñada por los políticos, al igual que duele la religión que desarrolla la iglesia. Duele todo lo que podía ser bueno, y sin embargo, se estropea con el tiempo, no con el uso, sino con el cerdo. Porque, en ese momento del vídeo (0:32) me han recordado a puercos (maravillosos animales) en un caldoso barro luchando por ¿el poder? No, ahí no estaba el poder de por medio, sino unos ajustes de cuentas… ya me los imagino, temas de comisiones, soplos, puestos importantes de empresas… Pero bueno, está bien, así liberan tensiones, y en la próxima sesión se dedican a cuidar por curso del país. Sinceramente, antes que ver los asientos de sus señorías vacíos, me habría gustado haber contemplado escenas como ésta, que de veras ajusten diferencias, que se queden a gusto en cuanto a insultos e improperios, y que después de eso, hagan política de veras.

Lo mejor de todo ha sido imaginarme qué pondría el presidente del parlamento en el acta del día: en esta tortilla, digo, en esta acta declaro jornada de actividades extraparlamentarias y juegos varios.

a las 8:42 p. m. , 0 Comments