cuando llega febrero

Era esa clase de dolor… Es esta clase de placer.
Era el sexo… Es el amor…
Son las lágrimas que derramaba por el vacío que me cubría hasta al horizonte más llano y lejano. Son las lágrimas que se me escapan después del orgasmo.
Eran mis ganas por cambiar. Es mi inconformismo por el resultado. Demasiado logrado eso de querer ser normal.
Era saber mucho, es obviarlo todo.
Era desearte… es tenerte.
Una estrella fugaz, un anhelo, un deseo, muchos sueños…
Es la realidad.
Era estudiar, ahora trabajar.
Era Andalucía… Es la distancia premeditada… es La Mancha.
Es el dolor lo que necesitaba salir.
Ahora que soy feliz, el egoísmo lo guarda para mí.
Era yo…
Llegó febrero, y todo cambió.

domingo, 26 de junio de 2011 a las 6:57 p. m. , 0 Comments

yatrogenia (marzo 2011)

Hace meses, la virtual página en blanco del ordenador era una invitación a verter gotas de escandaloso olor a verdad. Una tentación. Hoy no me provoca su inmaculado aspecto. Tachar ya no es reconocer un error y aprender de él. Miro a mi alrededor y las cosas sólo se me presentan como objetos o hechos, la imaginación ya no los vincula a historias, ni el presente es capaz de conjugar pasado y futuro.
He perdido algo… Eso que mezclaba lo bueno y lo malo hasta un nivel molecular, tanto, que las grietas por las que se filtraba la energía hacia lo inútil y negativo se cerraban, y los días grises se abrían finalmente atravesados por leves rayos de sol que yo era capaz de ver.
Ilusión. O magia. No sé, ya no sé cómo lo llamaba la gente. Para mí era algo vital.
Me sonreía hace tiempo cuando pensaba en lo imposible de perder algo tan inherente a mí, como mi sombra, sin la cual yo no me significaba como Yo. Pero el supremo esfuerzo del último mes de estudio por fin y por segunda vez en mi vida pudo con mi magia. Mil vueltas las que dí cada día de ese mes, jugando a la gallinita ciega. Los días, contados por veinticuatro horas sin barreras circadianas… Perdí la orientación. El único objetivo que demolió todos los proyectos del camino. Un objetivo que… en realidad, era un paso más, pero que me dejó con articulaciones anquilosadas para seguir andando después.
Hay quien busca la definición de yatrogenia en el google y les lleva a mi blog… Es el daño que provoca la medicina, como un efecto no deseado de su uso, porque es un arma de doble filo, y también es lo que la hace humana, algo más de este mundo, que todo ying tiene su yang. En este caso, la medicina me dará la satisfacción de ejercerla, pero también me ha robado parte de mí.
No acierto a exponer mejor lo que ha sucedido. Sólo sé que yo antes era otra persona. Y no sé si merece la pena continuar doliéndome por lo que he perdido, sin saber exactamente lo que es, o quizás la mejor estrategia es empezar de cero… que de eso, ya sé cómo es.

a las 5:49 p. m. , 0 Comments

¿bailas?



... no te enteras de quiero tema contigo, para siempre.

sábado, 25 de junio de 2011 a las 9:34 p. m. , 0 Comments

grande

La vida se precipita en cada final del día, bordeando el sueño, con cuidado de no resbalar a la inconsciencia sin haber pensado antes algo memorable... esa frase que escribiría en un papel, en la pared, en el espejo, y leer al amanecer... Empezar el nuevo día partiendo de algo grande, y hacer algo aún mayor... Crecer. 
Lo intento.
lo que te hace grande

jueves, 23 de junio de 2011 a las 5:34 p. m. , 0 Comments