Muse en España

no se me ven las lágrimas, pero es muy triste... nadie me pisoteó los pies, ningún dedo de los que ahí aparecen se me coló en el ojo, no me quedé afónica, ni trasnoché en el autobús de vuelta... es muy triste, es un drama, que no fui. En fin, la próxima vez será.

domingo, 29 de noviembre de 2009 a las 5:23 p. m. , 0 Comments

Mi vida en moderato (abstenerse equilibrados mentales)

http://www.goear.com/listen/1af16ea/Moderato-rachmaninov

Ya he encontrado la suficiente saturación de gris en el cielo como para poder hablar abiertamente de Rachmaninov. Ni de noche ni de día, sólo al 50% de negro y blanco. El frío que me invadió al quitarme la mortaja de mantas al levantarme, en mi cerebro se continuó rápidamente por sinapsis entre dendritas y axones cubiertos por polvo y telarañas, hasta ese lugar pobremente visitado, sistema límbico o dícese del ente estructural de las emociones. Y no me detuve en escuchar las noticias, el mundo me daba igual; fui directa hacia Lang Lang y el Concierto para piano nº2, aunque he de decir que me pone más la versión de Leif Ove Andsnes. [Y me sonrío, porque pienso en cierta persona y en su – joder, navarro, qué repelente eres -. Qué razón tienes, pero es que no puedo evitarlo; así me va, socia, la mariconería no me deja vivir.]

Frío. Sintetiza, resuelve, estabiliza, conserva, conserva demasiado… Mata… En una operación a corazón abierto, para poder maniobrar con tranquilidad, hacen circulación extracorpórea (pasan la sangre de los grandes vasos a una máquina que lo suple temporalmente) y paran al corazón, inyectándole potasio con suero muy muy frío. Prácticamente le inducen una congelación. Y dicen que se ve morir al corazón poco a poco. Cardioplejia. Otro supuesto es cuando un corazón sufre un infarto, por obstrucción de los vasitos que lo riegan y alimentan, como músculo que es, se ve afectado; hay un concepto, corazón hibernado, cuando esa parte de corazón no muere del todo por falta de oxígeno, sino que queda latente, herido pero disponible en caso de restablecer la circulación. De nuevo, el frío y sus consecuencias, la hibernación.
En un intento por confirmar en qué estado de congelación me latía el corazón, me fondeé el aletargado sonido que producen los ciclos sístole-diástole… latidos… Qué sensación tan extraña escribir esto: Auscultación Cardíaca: rítmico a 75 lpm, sin roces ni soplos ni extratonos audibles. Y como una psicofonía, mi respiración de fondo ambiental… miré el Littman y me asusté de tener conciencia de mí misma, y me retiré veloz los cuernos del fonendoscopio.
Frío… No me llevó a Rachmaninov por buscar calor. Sólo quería romperme las partes congeladas, y apuesto que no sangraría. Y como en sueños, como Picolo, por gemación surgirían las nuevas.
- Romperme por sensibilidad externa, por la caricia de sus tranquilos Adagios, olvidarme del mundo, de sus noticias, de mis ansiedades, de objetivos, de mis subjuntivos, de sus imperativos, del pluscuamperfecto que me tienta a mirar atrás… del condicional que domina mi futuro inminente, de predicados sin sujeto, de sujetos sin género…
- Romperme en un final llamado Allegro scherzando, resumen y recuento de pedazos esparcidos, conminuta de lo que antes fue unidad. Rota. Como por acción de los ultrasonidos del profesor Tornasol, como el Habbib en las resecciones hepáticas, como destruir sin escucharlo caer.
- Romperme por intensidad, a tropecientos ohmnios (¿o eran amperios? La física nunca fue lo mío), nunca un Moderato fue tan excitante, rocambolesco en su complejidad rítmica, asaltante de la diligencia donde viaja la Indiferencia, desvalijada de todo su soslayo e ignorancia enmascarada, un gran ¡DESPIERTA! en un día muy perro de sábanas pegadas a primera hora de la mañana, Morse en las ventanas™, en un corazón auscultado, sencillos toques de atención: ¡VIVE! Miles de señales fulgurantes, electrizantes… púas en un estado de hipersensibilidad, números expuestos al infinito exponente escritos en la piel por dermografismo… cómo decir… Grande, Enorme, Descomunal (con un acento catalán que lo magnifique aún más). Sí, señor, qué grande eres, Sergei.
//
Eres la bofetada que necesitaba por tener esta cara de niñata, no consentida, ni egoísta, pero sí molto soberbia, con un orgullo in crescendo. Pero… que sepas que ya no caeré al fondo, me quedo en un escalón intermedio que me he construido mientras dormía, me descarnaba del sueño compartido con mi inconsciencia, y con toda premeditación y alevosía, me hice este reservorio de Ego, para tiempos de prolongada decadencia, un búnker de armazón ególatra a prueba de ataques nucleares, de críticas de personajes estelares, del peor de los días más autolíticos.
Aquí me tienes, pues, riéndome de los trozos, que sin sangrados ni quejas, se me desprenden de un cuerpo mordido e infecto, séptico y con púrpura que tatúa un epitafio que comenzaba por Réquiem, y terminaba con un Esto-aún-no-ha-acabado. Se me han caído todos los dedos, ya no sé si previamente fracturados, luxados, desplazados… la trauma me está volviendo loca, la oftalmo me desquicia, mi mente enferma se resiente, y yo sólo quería decir que sin dedos he podido escribir esto… lloro con Rachmaninov, en una emoción pura donde se proyecta lo más profundo, sin influencias contemporáneas, sin letras que alteren un mensaje, en forma de papel en blanco donde el receptor vuelca su desazón. En sus notas no hay mensaje. El contenido lo enfoca el que escucha, como sucede con las manchas de Rocha.
Soy lo que al compositor le dio la gana hace ya tanto tiempo, durante los evacuativos minutos de sus piano concertos. Y… rememorando lo que es El Amor, montaña rusa de sentimientos… en sus rusos movimientos me dejo llevar, de arriba abajo, despedazar, comprimir y estirar, al antojo de bruscos cambios de ritmo, retorcida por bucles de emociones, como la emoción de verse involucrada en una ruleta rusa, a punto de morir, sin saberlo, pero intuyéndolo. En la verticalidad, con un doble tirabuzón, caigo, y como mosquitos en un viaje al descubierto, las notas me acribillan la cara, se me incrustan en terminaciones nerviosas, tengo que… Hay un momento en que debo cerrar los ojos, pues nada reciente es comparable al extático mundo de sus intensas precipitaciones, qué digo precipitaciones… ¡temporales! Tormentosos pasajes de pasión y melancolía… qué unidas ambas con el paso del tiempo en una misma historia… que todo lo que empieza con pasión, acaba con melancolía. Arrecia el envite, como miura, cornea en mi costado, el vendaval de fuertes aires blasfemando en gerundio; aúlla por los entresijos, él, viento, o Rachmaninov, y yo también, de dolor.

Lo sé, se me va la olla, estoy en época de exámenes, y en mis ratos libres me dedico a escribir en modo Moderato. Si tu deseo más ferviente es que no cuelgue más paridas, no lo dudes, envía “Muerte a la del brote psicótico por abuso de estimulantes” y yo prolongaré mi Réquiem. Suerte a los suicidas de los diciembres-última-oportunidad.

jueves, 26 de noviembre de 2009 a las 11:58 a. m. , 2 Comments

Réquiem

RÉQUIEM
Me quedo con los cobrizos y amarillos otoñales. Me han enseñado la necesidad de caer, requisito indispensable, para brotar de nuevo en otros tiempos. Desprenderse la piel añeja, que tapa una cobertura impecable, impoluta, inmaculada, intocable… No lucho para no decirlo: estoy triste. Lucharé por no estarlo y poder sacar otra verdad de mí. A pesar de todo, sigo arrastrando mis harapientas experiencias, mi piel marcada, adherida sólo en ciertas zonas, despegada en tantas otras. A punto de caerse, sin caer aún.
Observo por el retrovisor las volteretas que deja el remolino de viento por el paso de coche sobre un manto de hojas caídas. Y tanto tiempo permanezco mirando el pasado, que en el chispeante presente, a muchos kilómetros/hora, me como oportunidades, la valla, la cuneta, el campo, árboles, animales… se me va el presente, o yo me voy de él, y todo por mirar por el retrovisor largo tiempo, a través del tiempo. Ya lo decía Machado… lo precioso es el instante que se va.

domingo, 22 de noviembre de 2009 a las 12:11 p. m. , 2 Comments

La sonrisa de Monaluisa

Hoy he mirado largo rato tu foto. Desde la primera vez que la vi, percibí que era tan intrigante como todo lo que te rodea, que lejos de despejar preguntas, iba a colapsarme de enigmas. Las fotografías suelen ser un corte de la realidad, una verdad que dura un instante. Pues nunca una imagen dio tanto lugar a la duda. Era tu expresión una faceta de la ambigüedad, de la serenidad de un volcán, de una mirada nómada del tiempo estancada en un infinito momento, y sobretodo, una boca entre comedida y una leve, no, ligerísima insinuación de algo que hoy, sólo hoy, he leído como sonrisa. Será que así quiero verte, o que la foto se actualizó, que la tecnología tardó en revelar el secreto de tu gesto, o que hasta ahora no supe leer entre tus labios.
No, no me importa quién te acompañaba. Hoy sólo me preocupa saber cómo se conjugan tus músculos en una sonrisa sin dudas, una contracción sin contradicciones, y… [venga, díselo] y en la más absoluta intimidad, mirando pero sin mirar, mordiéndome el labio con reprobación, en el más huidizo de los actos, en la caricia menos sentida, menos segura, más descafeinada, la pantalla me da un chispazo en un intento por rozarte las dos escasas dimensiones de tus labios.

viernes, 20 de noviembre de 2009 a las 7:30 p. m. , 1 Comment

Sólo lo que el foco alumbra

Bailando un vals, a la cortina
sorprendí con la leve brisa,
en esa noche que era especial,
en que el vampiro prisionero
encontraba su libertad
en las alas del murciélago.
La Luna, harta de ser mirada
sólo cuando luz rebosaba…
Yo, cansada de que miraran
sólo lo que el foco alumbraba.
Que ellos nunca se preguntaran
por qué esto de descubrirme,
dónde nace esa necesidad…
Qué lejano me queda aquello
que yo llamaba “visceral”.
Qué noche, en que me topé
con su superficialidad.
Decepción, qué seco su pozo,
qué efímero el viaje a su fondo
qué próximo al mundo normal.
Qué manía la mía, de escribirlo
[todo.

jueves, 12 de noviembre de 2009 a las 11:59 a. m. , 2 Comments

Brain storm

Adagio de la Sinfonía nº 2 Opus 27 de Rachmaninov. Cansancio. Desconfianza. Egoísmo. Esperanza. Estabilidad. Frío. Herida. Incertidumbre. Magia. Miedo. Misterio. Prioridades. Proyectos. Silencio. Soledad. Tiempo. Tranquilidad. Turbulencias. Vals de la Suite Masquerade de Khatchaturian.

miércoles, 11 de noviembre de 2009 a las 5:23 p. m. , 0 Comments

conferencia con la soledad

Hoy el niño llegó diciendo que la seño de religión les había dicho que podían hablar con jesús cuando quisieran, cada vez que lo necesitaran.
… Qué pronto les instigan a necesitar, a sentirse vacíos, como si por sí mismos no valieran nada. ¿Qué puede requerir de dios un chiquillo de cuatro años? Afortunadamente, si de cuentos se tratase, ya escribieron los suyos los hermanos Grimm, o Hans Christian Andersen; de ahí, que fábulas e leyendas ya hay para reponer la devoradora imaginación de un niño. La vida misma es la historia más maravillosa que puede observar un chavalín, la naturaleza, la evolución de un cachorro día a día, aprender a perdonar las trastadas de su hermano pequeño, la magia que chisporrotea en los relámpagos de una tormenta… Sólo debemos tener nosotros mismos la ilusión de mostrarle el mundo así, flipando con cada detalle; y que vale, jesús es el superhéroe más famoso con sotana, pero su padre o su madre son los héroes anónimos de cada día, y esos no salen en ningunos cromos, ni en ningún santo libro.
Hay tantas enseñanzas que pueden fascinar a una mente joven, que es muy triste que comiencen a sentir miedo (de que todo es pecado) y necesidad desde tan pequeños. Porque enseñarles a necesitar de alguien es empujarlos a la soledad.

a las 5:16 p. m. , 0 Comments

error

Quizás porque no tengo nada que celebrar. Que los medios de comunicación nos venden cada día una razón para dejar el asqueroso mundo que toleramos. Que lo que siento, desgraciadamente para la actividad económica, no se puede comercializar, ni tributo, ni exijo. No consta como derecho ni como deber. De un modo incuestionable, debe tratarse de un error. Pero… es que soy feliz.

martes, 10 de noviembre de 2009 a las 6:14 p. m. , 0 Comments

Antonio Machado - XXIX (Proverbios y cantares)

Caminante, son tus huellas
el camino, y nada más;
caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante, no hay camino,
sino estelas en la mar.


- Antonio Machado -

a las 11:55 a. m. , 0 Comments

Redes - Punset y Wiseman

http://www.rtve.es/alacarta/#613754

teorías sobre la felicidad... La veo más que aceptable. Punset es enorme.
Creo que el reportaje dura una media hora. Da qué pensar.

lunes, 9 de noviembre de 2009 a las 6:44 p. m. , 0 Comments

Ani DiFranco - You had time

http://www.goear.com/listen/a72bb30/You-had-time-ani-difranco

domingo, 8 de noviembre de 2009 a las 4:48 p. m. , 0 Comments

Manuel Machado - Soledades

…] Dadme,
aguas, vuestro limpio espejo
para que yo al fin me vea,
que he vivido siempre huyendo
de mí mismo, y ya no sé
lo que soy ni lo que quiero…
Ayudad a que me encuentre,
que me he perdido, disperso
en la vida de los otros,
sin vivir… Dadme mi cuerpo,
que gasté en brazos de tantas
que no amé. Mis pobres nervios,
al placer y los dolores
de los demás siempre tensos…
Mis manos, que acariciaron
con afán todo lo bello,
sin hacer jamás su presa…
Mis pies, que al azar corrieron
por travesías sin rumbo
y callejas de un momento…
Pero dadme antes mi alma,
que hasta aquí fue sólo un eco
de otras almas, ebria siempre
de músicas y de besos.
[…

- Manuel Machado – Ars Moriendi (1921)

a las 3:49 p. m. , 0 Comments

Por defecto... Perfecto

Por defecto, una Times New Roman 12 puntos, negro sobre blanco, sin cursiva ni negrita ni subrayado, alineado a la izquierda, tu izquierda, la derecha del paciente, digo, del papel, digo, de la pantalla. Mi grafía encorsetada en símbolos que no reconozco como míos, espacios exactamente iguales entre sí, de los que no se puede deducir dudas ni pensamientos… espacios que no son silencios, silencios que no dicen nada, silencios que no callan, sólo ausencia de sonido… espacios como vacío rellenado de blanco… En la cuadrícula estandarizada del no-te-salgas-de-ahí, escritura limpia sin añadidos, carente de los remolinos que pinto durante mis lapsus inspirativos, sin tachones, corchetes, llamadas, anotaciones, inclusiones. Unos puntos suspensivos como regalo de algo que ni siquiera insinúa. Por defecto, una página que no expele olor ninguno, que no se palpa, con ese blanco neutro y nuclear de la pantalla del ordenador, sin ser blanco roto, marfil, sucio por el paso de mi mano sobre letras ya escritas y aún frescas… Nada de frescura en el inexistente sonido que produce rozar letras escritas, ninguna palabra más presionada que otra, sin hendiduras ni depresiones en su superficie, homogénea en toda su extensión, exenta de alteraciones,…de humanidad. Por defecto… sin defectos.


© Uderzo & Goscinny - Asterix y los laureles del César

viernes, 6 de noviembre de 2009 a las 5:53 p. m. , 2 Comments

Gal y Matías

Sin quererlo pretender, de mínima voluntad esta acción, la de cometer con premeditación el delito inconsciente de desear lo prohibido, sin más intención que la de poseer lo que el otro no ha de tener, con la total pretensión de joder, fastidiar, molestar, importunar los objetivos de quien no se le tiene buena estima; con el corazón en un puño bien cerrado, asfixiando la verdad, que por mentir, se oculta tras la boca del que por ella se equivoca, hablo tocando en el alma y moral del absurdo lector que no tiene narices para tocárselas, peloteando los huevos que pone la gallina, sin que se toquen entre ellos, cuidado que entre juegos se rompen los huevos, las ilusiones y hasta las esperanzas de encontrar algo bueno entre lo que mucho se cuelga en la red, y puestos en el tema, cerremos filas y líneas, ablogando que cualquiera puede ponerse a escribir, soltar párrafos, copiar y pegar, sin tener la valentía de borrar, vendiendo tachones y borrones de lo que ni él repasará, conjugando frases, y dentro de las frases vacías de encanto, palabras espolvoreadas sin ton ni son, que ni son ni dejan de ser hijas de un vasto idioma que se da a estos juegos de malabares entre letras… y equilibristas de las emociones, magos de decepciones, payasos de la literatura, bienaventurados domadores de líricas figuras, que hacen una rima igual que provocan la sonrisa, que en definitiva viven por este circo de escribir para encantar, existir, desahogar y no morir.

a las 12:18 p. m. , 0 Comments

Romanticismo

¡Qué ira! La que padezco de contemplarte y no poseerte. Sólo de lejos, mirarte en la lejanía, en la distancia que suponen los setenta centímetros mínimos de máximo acercamiento en este salón del Guardar las Formas. Vente al ropero, mi vida, que yo quisiera acortar ese espacio en un impulso, y después alegaría Enajenación Mental Transitoria. Tres palabras maravillosas, concepción protectora en que nos amparamos los delincuentes. Y en esa locura temporal, mmm, perdóname el romanticismo, pero es romanticismo vivir como el último de los míos, el momento de poder hacerte lo que me exigen las entrañas, en un vil movimiento forzarte a lo que tú también ansías, trascender más allá de lo importante, dotar de todo mi cariño a un solo gesto, hacerlo fuerte, único e irrepetible, Romanticismo, porque… qué somos, tú y yo, nada en mitad de la ausencia, si nada es lo que sentimos; sólo quedará de Nos el detalle que nace y muere mientras nos amamos, eso que recordaremos, que podremos contar; qué somos tú y yo sin eso, si eso es lo que somos.
Disculpa este lenguaje arcaico, pero estoy perdida en el espacio atemporal de no saber cuándo eso sucederá, que el tiempo se detiene cuando provocas un silencio en la maldad de esta puñetera vida, sí, cuando te ríes, y del mundo se evaporan las tinieblas, se rompe la continuidad del cielo nublado, y por una brecha se cuela la luz de la alegría, rayos de tu vitalidad, o sole mío.

a las 12:13 p. m. , 0 Comments

Gato Barbieri

http://www.goear.com/listen/c0fcddb/Encontros-gato-barbieri

Tras una introducción en la que se van añadiendo uno a uno, todos los instrumentos, bailándole como homenaje al último que hace su entrada. Y ahí, casi en el olvido de que falta alguien más, entra él. Como una bestia sin contener la furia, loco, plenamente loco, como un chorro de ácido que todo lo corroe, enmarañando la mente, dándose patadas con todos los objetos de la habitación, proyectándose con ira contra todos, exhalando su sonido sucio y desgarrado a los cuatro vientos, manchando de esencia sudamericana al jazz. Ahí queda, para los restos, sus manchas de agresividad latina, de emoción servida a la fusión, al mal denominado género World.
Cuando lo latinoamericano era ignorado, o como mucho, olía mal a los impecables productores musicales estadounidenses, él se lanzó a la piscina. Y sin cambiar un ápice, logró que esos individuos supiesen que el mundo no se acababa en sus pies, en la frontera con Méjico, que América tenía un sur, intenso, rabiosamente intenso.
… Es la otra cara del sonido del saxo tenor. Uno, Getz, confinado en la suavidad y tersura; otro, Barbieri, tremendamente complicado, rabioso, sucio, escandaloso, desgarrador. Dos maneras de sacarle lo mejor a tal armatoste como el tenor.

a las 12:07 p. m. , 0 Comments

Dejadme soñar

Sí, artificial, pero arco iris. Pequeño, que tan sólo abordaba metro y medio, pero para qué más grande, si poco más soy yo. Artificial, sin el encanto de la lluvia y su repiquetear. Pero sólo para mí, sólo para mis ojos, nadie más en un paseo de una mañana de un día de otoño, mi perra y yo. Ella me miró extrañada, como intuyendo que para mí ese momento no era uno más, o yo queriendo dotarle de esa humana capacidad. Pero en mi mundo mágico ella intuye, ese mundo es lo poco que tengo, y es hasta prestado. Dejadme soñar… Ese arco iris era para mí. Ella intuye. Y yo puedo salir de mis tinieblas. Y yo sé sonreír. Y yo sabré amar. Y perdonar. Y te encontraré… nos encontraremos.

a las 11:49 a. m. , 0 Comments

Stan Getz

Imagino que, como el que reconoce la exquisitez en un buen plato, o el que saborea un licor bien madurado, ese suspiro que se le escapa al que se siente colapsado por el placer de probar algo sale también de mí cuando vuelvo a Stan Getz. Pone el punto de clase a las, a veces, desordenadas notas del jazz, no formal, sino atractivo y valioso. Y a pesar de ser obras concebidas en el ambiente cargado de un antro, creadas a partir de dedos grasientos, que en el intermedio tontean con el alcohol y tabaco, incluso con el escondrijo de alguna mujer, nace la melodía y si él la interpreta, se limpia por su suave sonido (The Sound)… suavidad extrema, como un ronroneo débil en el cuello durante un baile de los de bailar pegados.
Stan Getz es el tipo que todos quisiéramos al lado, para hacernos sencilla la tarea de traer a nuestro territorio a quien se sienta justo enfrente en la mesa; es el que hace el trueque, una cena corriente por “algo más”, porque él suena, y quien lo escucha ya sabe que en dos besos no se quedará. Hay músicas, en sus distintos estilos e interpretes, que quieren liderar el momento… pero hay momentos que sólo tienen dos protagonistas, lo demás sobra, y en ese pequeño espacio que queda para ambientar, sin perder identidad, se cuela Getz y su pedazo de tenor, de refilón pero bien cómodo en su función. Hay quienes en espacios pequeños se hacen grandes.

jueves, 5 de noviembre de 2009 a las 5:37 p. m. , 0 Comments

Vetusta Morla - Un día en el mundo

mírame... soy feliz, tu juego me ha dejado así...

miércoles, 4 de noviembre de 2009 a las 5:29 p. m. , 2 Comments

Invisible como el viento (o La Trapecista Cobarde)

En los inamovibles surcos de la rima
quisiera yo tejerte letras
que sólo tú entendieras,
que provoquen tu invisible sonrisa.

No, las sílabas no empieces a contar,
que la métrica me aprisiona
para describirte la boca
labios, comisura, lengua, ¡y ya no más!

Palabras tontas, insultantemente
escasas e incompletas, sosas,
en las que entretengo el coma,
sopor de estar inerte, por no tenerte.

Que cómo transcurren mis días…
los invierto en adivinarte,
abracadabra, y es martes.
Viernes, vienen tus letras, esencia mía.

¿Lo ves? Amoldarme a la consonancia
rebaja todo lo que quería decir
limita lo que sale para ti,
se queda dentro, y tú en la ignorancia.

Que de saltar de verso a estrofa
se me escapa el empuje
por decirte lo que huye
y… ¡voilá! voltereta caprichosa,

de un brinco, de estrofa a párrafo,
se estira el bucle
la magia se diluye
como ilusión, como en un ocaso

se desvanece la tarde, en la levedad,
donde se deshilacha
lo que yo creo y mata
el sentido común; lo que la realidad

niega, reprime, maltrata… que de noche
estás demasiado ausente,
y aunque nunca presente,
de noche la Verdad es un derroche

de franqueza, sí, QUE NO ESTÁS,
mayúsculo tu vacío,
y hace mucho frío
ahí fuera, pero aquí, sin ti, más.

Perdóname este atrevimiento,
de quererte impresionar
sé que ha quedado fatal…
…sshhh sigamos escuchando
[el viento.

martes, 3 de noviembre de 2009 a las 5:58 p. m. , 3 Comments

Sempre libera - La Traviata (Verdi)

VIOLETTA:
Siempre libre, quiero
retozar de alegría en alegría,
quiero que mi vida discurra
por los senderos del placer.
Nazca o muera el día,
que siempre me encuentre feliz;
a placeres siempre nuevos
debe volar mi pensamiento.

ALFREDO: El amor que es latido…
VIOLETTA: ¡Oh!
ALFREDO: … del universo entero…
VIOLETTA: ¡Oh! ¡Amor!
ALFREDO: Misterioso, altivo,
cruz y delicia para el corazón.

VIOLETTA:
¡Locuras!
¡Divertirme!
Siempre libre, quiero
retozar de alegría en alegría,
quiero que mi vida discurra
por los senderos del placer.
Nazca o muera el día,
que siempre me encuentre feliz;
a placeres siempre nuevos
debe volar mi pensamiento.

a las 5:52 p. m. , 0 Comments

Flores en el campo... santo

En el decrépito retrato que eres hoy; reflejo, hoy sí funesto, de la algarabía exuberante con la que ayer te engalanaron; hoy sí me recuerdas a lo que representas, la muerte y el olvido. Una suave brisa se va llevando poco a poco la esencia con la que te perfumaron; las calles están coloridas de blancos, rojos, rosas, naranjas y morados estandartes del infiel cariño que te deben los que sólo ayer fueron. Sólo ayer. Y todo me abstrae al más arraigado carácter del andaluz, español por antonomasia: la hipocresía.
Con tanto aroma floral y colores vivos… entonces ¿por qué decrépito? Porque hoy vuelves al sentencioso silencio en que enmudecieron todos los que en ti habitan, la visita se acabó, y la aplastante soledad, con el sol y el aire como únicos visitantes, te devuelven a la rutina. Y las gentes saben que permanecerás en el mismo sitio, impasible, verdadero, hasta que la falsedad pasee de nuevo unos días antes del que hoy corre.
Sigue, pues, blanco e impoluto, donde los vivos guardamos los recuerdos, y más que guardarlos, aprisionarlos tras unas lápidas para que no nos duelan, para rehacer nuestras vidas de vivos, que con el dolor continuo de vuestra pérdida no hay vida que merezca la pena.
Dormid, pues… morid.

a las 5:48 p. m. , 0 Comments

Lo siento mucho

Perdón. A todos pido perdón. Por ser como soy, por no ser de otra manera, por no ser como quisieran. Perdón por mi escaso don de la oportunidad, por no estar a punto cuando debiera, por excederme cuando no era el momento, por insistir cuando no había nada que lograr, por no acceder a peticiones complejas. Perdón, por no cumplir las expectativas. Por rendirme antes de tiempo, o por tirarme a la piscina vacía, por ser valiente cuando nadie lo era. Perdón, a todos, y a mí misma, por imaginar un mundo bonito que luego no he conseguido, por hablar de lo que no creía. Perdón, por castigarme. Por no haber huido antes, o por ser ahora la cobarde. Por no ser mejor; ni peor para los que destruirme quieren. Perdón, por no saber ceder, ni avanzar cuando tenía que avanzar.
Sé que me prefieren débil, pero perdón por no dejarme vencer. Porque pido perdón por el pasado y para el futuro, porque no cambiaré mi forma de ser.

a las 5:47 p. m. , 3 Comments

..."El día no queriendo morir"...


lunes, 2 de noviembre de 2009 a las 10:20 a. m. , 3 Comments