Sólo lo que el foco alumbra

Bailando un vals, a la cortina
sorprendí con la leve brisa,
en esa noche que era especial,
en que el vampiro prisionero
encontraba su libertad
en las alas del murciélago.
La Luna, harta de ser mirada
sólo cuando luz rebosaba…
Yo, cansada de que miraran
sólo lo que el foco alumbraba.
Que ellos nunca se preguntaran
por qué esto de descubrirme,
dónde nace esa necesidad…
Qué lejano me queda aquello
que yo llamaba “visceral”.
Qué noche, en que me topé
con su superficialidad.
Decepción, qué seco su pozo,
qué efímero el viaje a su fondo
qué próximo al mundo normal.
Qué manía la mía, de escribirlo
[todo.

jueves, 12 de noviembre de 2009 a las 11:59 a. m.

2 Comments to "Sólo lo que el foco alumbra"

y qué bueno que bajaste al fondo de su pozo, ¿viste? todo es mucho mas normal de lo que imaginamos.. qué mania la de agitar la barita mágica creyendonos el hechizo.
¿no se funden nunca los focos? alguien deberia apagarlos para sumirnos a todo en la normalidad, y tantearnos sin motivos previos, sin superficialidad impuesta...

seguro que fue un gran baile

lo que no queremos conocer es al final mitificado, presunción de que será estupendo, que el misterio no defraudará en su descubrimiento. Si nos propusiéramos hallar la respuesta a nuestras preguntas sobre "los otros", sobre los que achicando la mirada se hacen interesantes, veríamos que son hermanos de nuestra normalidad. No sé si realmente pienso así, o que hoy ya superé la dosis terapéutica del paracetamol.
Los focos... son una referencia para los que no quieren mirar más, o para que su lado animal no se despierte.
Besitos