sin soltar el embrague

De repente, nada de lo que viví me sirve para establecerme ahora. Amplío la base de sustentación... en el metro, en el bus, en mis minutos en movimiento... Nada se tambalea, controlo, controlo, porque yo voy bajando por la escalera en espiral, rodeando la realidad... así es mi hospital, mi miedo a afrontar.
Aquí no se huele a claveles y geranios... Hoy esperé a ver la temperatura que haría mañana en Córdoba. El norte de mi brújula es el sur. 
Sigo embragando el ritmo, sin saber si reducir o acelerar, suelto poco a poco, pero se queja el motor... discordancia entre querer y poder.
me doy unos días más en punto muerto. 


por aquellos días fuera del mundo, hoy metiendo el dedo gordo del pie en la piscina, tanteando la temperatura del exterior de mi burbuja.

martes, 17 de mayo de 2011 a las 9:33 p. m. , 2 Comments

equilibrista

Los primeros pacientes ya tienen nombre, apellidos, un número de historia, una planta, habitación y cama.
Me he disuelto en epígrafes, maremágnum de pruebas y papeleo. A veces, lo más preciso es hablar con el radiólogo personalmente, a veces, hablar con la familia, y hay veces que hasta hablamos con el paciente... Pero no quiero ser injusta. Miramos a los ojos, y nos dirijimos con cariño, apretamos con confianza la mano y transmitimos un tono de serenidad, de descafeinada esperanza por cortesía.
El lunes preguntaré por quienes me han absorbido en apenas 10 horas de trabajo. Podría ser mi padre, mi madre, o nuevamente mi padre... Yo no he hecho nada, sólo escuchar. Y algo de pensar.
Soy médico, y sigo buscando el equilibrio, y ahora sí, entre el beneficio y la yatrogenia.

sábado, 14 de mayo de 2011 a las 12:28 a. m. , 2 Comments

y la felicidad me dijo: corre, que te pillo


viernes, 6 de mayo de 2011 a las 2:27 p. m. , 0 Comments