Lucha interna

El violín, delicado y frágil en su imagen más íntima, se me enfrenta desafiante, y yo más, que le aguanto el pulso, tanto que sus cuerdas terminan por saltar, cuatro latigazos que se me insertan en el costado, como cuatro hojas limpias de cuchillos penetrando en mis carnes.

Sí, confieso. He vuelto a Tchaikovsky.

Y no quiero. Pero otra vez me inundo en su Concierto para violín. Acudo a él como la basura a la destructora, como el muerto ante san pedro a las puertas del cielo (san Pyotr), como el presunto ante su juicio. Para lastimarme, hacer penitencia, dolerme de lo que no me suelo quejar. Confesarme y someterme a su sonido purificador. Esperar veredicto y absolución.
Necesito reciclarme, he llegado hasta aquí cubierta de sanguijuelas, apenas puedo tirar de mí misma, caigo…
Y así, ante el sonido hiriente del violín, lacerándome las esperanzas, yo le animo, aclamo y vitoreo, hiéreme más, destrózame lo más bonito que albergué, que sus trozos rotos se me claven y se me incluyan como espinas, como una parte más de mí.
Hace ya unos minutos que dejé de enfrentarme contra el violín y su séquito de cuerdas mercenarias; hace unos momentos soy yo misma mi peor atacante, y como en un brote de locura, la primera alucinación que al asumirla será delirio, se me dobla en dos el ser que me domina, una, eres tú, el Cuerpo, que soy yo desplomada sobre mis rodillas; y yo soy mi Alma, la que se ha lanzado como objeto arrojadizo, me rompí en… palabras singulares y femeninas, todos aquellos calificativos que a mí me adjudican. Me abofetea la orquesta con sinceridad y realidad, qué estúpida por creer e ilusionarte, mendiga de sentimientos, tú, la que yace desplomada, yo, que no quiero mirarme el reflejo en ti. Tú, tercera persona, no me escuches… no me cures la manera en que soy, porque esto no tiene cura… qué paradoja, habla quien quiere dedicarse a solucionar la vida de los demás. Estúpida. Caes en los mismos errores y te dignas a dar consejos. No, no quieras saber la verdad después de leer esto. Esto es carnaza para los carroñeros. Coman, disfruten de este festín, que hoy invito yo con mis penas en bandeja. Come, cébate más con mi debacle. Mírame, soy lo débil que quisieras encontrarme para pisotearme. Aquí tienes mi cuerpo con hondas cicatrices reventadas de tanto hurgar en ellas, y todo por vender lo más lastimoso de mí, yo que me vendo… por una ilusión.
En esta calma aparente del Segundo Movimiento, me doy cuenta de las cosas, observo el desastre, y me consuelo porque… porque los lánguidos somos así de penosos, nos compadecemos nosotros mismos, nos acurrucamos en un oscuro rincón si tenemos miedo, y nos emborrachamos de romanticismo ruso cuando queremos eludir la lucha final. Así de cobardes e insulsos.
Pero la Canzonetta ya acaba y comienza el Allegro Vivacíssimo, de repente, sin avisar, bruscamente me abofetea el sentido, las lágrimas se desperdigan, que no se vayan, que no quiero perder nada, que ya me disolví demasiado, queda tan poco de mí… Que soy ya la que permanece tendida en el suelo. ¿Y mi Alma, que hicisteis con ella? Ella permanece virgen, pura, pero lo sé… anémica. Estas notas torpedeantes del pizzicato arremeten contra mi alma, tan desprovista de algo, que no le queda nada. NADA… qué es la nada, pues… es mi alma. El violín suena algo más grave. Y estas notas caprichosas y seductoras, se rozan tanto con esto que es mi Nada, que casi se mueven en un vals, se abrazan, y yo desde el suelo, desplomada, rodeada de mi propia vida licuada en líquido rojo vertido de la herida, miro cómo mi Nada se embelesa con la energía de las notas, se enredan las muy zorras, se hipnotiza… Ya lo comprendo. Putas notas antojosas, que la quieren impregnar de vida, que si sufre se retuerza, que insulte, se queje. No… no le hagáis eso, que ella nadaba en el lago de la indiferencia, y si se helaba, patinaba sobre su costra de hielo. Congelada, así, cada vez que no se conformaba, sus quejidos se transformaban en escarcha, y todos contentos. O tú, tercera persona, me vas a decir que no es más cómodo así, teniéndome callada, dímelo ¡hipócrita!
No, mi querida Nada, no vivas, que te dañas; no mires, que duele; no existas, que sientes; no hagas, ni digas, ni pienses… todo es mentira, te equivocas y no me caben más errores de esta vez, no…no no no, dame un respiro, un halo de espacio y tiempo, permite que me recupere.
No… dejadla en paz, que no sabe lo que se hace, que vive y sufre; que no me puedo levantar sin recuperar mi Nada. Dejádmela; que la quiero sin sufrir, yo… Con la boca seca, con una sordera, como metida en una campana, con el sudor frío recorriendo la espalda, ahora veo doble, las líneas me engañan, y se me dobla el cuerpo de nuevo, acaso es esto otra batalla, se me va la cabeza… dios, mi Nada, creo que me desmayo, huye de la emoción, que no te desvirguen la estabilidad, apriétate fuerte contra mí, aléjate del amor, que penetren en ti éstas mis últimas palabras, que… uf, no hagas caso a la ilusión, mantén tu escudo y espada… como yo te enseñé.

Y en esos últimos instantes de lucidez, el espasmo comenzaba de cabeza a pies, el remolino de sensaciones fundía causas y efectos, frente a frente actos y consecuencias; ahora ya sí, Cuerpo y Alma desmayábanse juntos en Una, el cansancio de disputas y encontronazos había podido con el discurso agónico de un Yo siempre callado, de labios sellados, de corazón parado. Que contener la furia pasaba factura. Y después de la tormenta, más allá de la vorágine, terremotos de emociones, mucho más que todo eso…
De nuevo, Pyotr Ilyich Tchaikovsky.

jueves, 29 de octubre de 2009 a las 6:14 p. m. , 0 Comments

Exactamente

Levanté demasiado la mirada y me topé con el sol. Por hacerle frente con mi soberbia, me cegué. Ahora no veo nada. Nada.
Eso es lo que veo.

Somos números primos. Sin composición compartida, sin mínimo común múltiplo, como el 11 y el 13; 17 y 19; 29 y 31; 41 y 43… somos dos números sin poderse descomponer, que cuando se rompen no queda nada con sentido, sin origen… y separados por un par.
Eso es lo que somos.

Quizás es hora de que agache la cabeza y prosiga mi camino, ése que recorro con la mirada plantada en el suelo, intentando pisar las baldosas impares, distraída eventualmente con sumar, restar, multiplicar y dividir las cifras de las matrículas de coches. Dejándome decimales en cada operación, el redondeo me ha comido terreno, perdí unidades enteras, y de mis números naturales queda poco. Esto es lo que queda.
Eso es todo.

miércoles, 28 de octubre de 2009 a las 12:04 p. m. , 0 Comments

Deluxe - Que no

no intentes hacerme cambiar...

que no, que no, que no, que no....

a las 12:00 p. m. , 0 Comments

YO

minúscula,
pequeña,
imperceptible
miniatura
microscópica
insignificante
menuda
liliputiense
mínima
diminuta.
pequeña… muy pequeña

a las 11:53 a. m. , 0 Comments

Un bello atardecer

Pensé que morirme era una buena opción, tras presenciar tal obra de arte, porque me invadió la profunda convicción de que aquel atardecer no se volvería a repetir jamás. Pues… ¿para qué vivir?
Pensé que como alternativa, lo mejor sería quedarme ciega, porque ya todo lo que viera después sería un insulto para lo que mis ojos observaron.
O, en su defecto, otra posibilidad pudiera ser darme un fuerte golpe en la cabeza y provocarme una amnesia anterógrada, que después de aquel momento ya ninguna imagen se instaurara en mi mente, y como único recuerdo aquello último que vi, un magnífico atardecer.
Finalmente, no hice nada de eso, sino que me enamoré (de esa manera en que se enamora la gente, sin quererlo ni beberlo) y consecuentemente, me quedé alelá perdía, perdí mi gusto por lo exquisito y para mí ya TODO era maravilloso.

a las 11:51 a. m. , 0 Comments

Anatomía forense de un fracaso

Cuando descubrí a The Cure con Bloodflowers, me provocaba tal estado de consternación, que ni se lo confesé a la persona a la que más estaba unida. Era como un remolino de decadencia que me arrastraba, su esencia como un agujero negro de antimateria, que atraía a todo lo demás, irreversiblemente a la debacle, y una vez instaurada esa oscuridad en mí, alojada en alguna parte de mi ser, permaneció latente, esperando el momento oportuno para crecer y extenderse.
Se prolongó lo que no tenía salida, lo que me aprisionaba como espíritu, un engaño para mis sentidos, un placebo ante la soledad, cuando una relación exhala un aliento extraño… sin vida.
Durante un tiempo no quise ver el cadáver. Sé que los buitres comían tras mi espalda porque los podía oír en su afanosa tarea de despedazar, convirtieron en despojos todo lo que alguna vez adoré. Yo, en silencio, les agradecía que aceleraran la fase de descomposición, porque mi único deseo era mirar cuando ya no quedara nada.
Cuando esto sucedió, me encontré huesos desordenados, que no guardaban la configuración de lo que había sido, que no recordaba a nada de lo que fue. A pesar de su carencia de carne que pudiera pensar, sentir o bramar, le espeté todo lo que tenía dentro… sí, a un montón de huesos. Y en esa decrepitud volqué mi crueldad naciente, sintiéndome con todo el derecho del mundo; hueso a hueso (recuerdo a recuerdo) los fui arrojando a la hoguera del olvido; la prematura satisfacción dio paso a la calma. El calor del fuego fue templando la parte de mí que había estado congelada e inerte, dándole vida a lo que ya podía volver a sentir, pero en otra versión algo más oscura. Antes de salir del crematorio, yo ya vivía otra vez, pero sin deberle nada a nadie.

a las 11:47 a. m. , 0 Comments

Reconciliación

Eran desconocidos, extraños. Nombres que no me decían nada, imposibles de pronunciar. Pero a las horas intempestivas de la siesta, con la calidez del sol a través del cristal del bus, un día tras otro, fueron acariciándome el corazón cerrado, con sus suaves voces, exóticos sonidos, en la tranquilidad de esos momentos, en el no-mirar-nada-en-concreto de los desplazamientos con el bus urbano.

Había pasado un año y ya lo había superado. Pero quedaba yo, tenía que solucionarme a mí misma, el intrincado modo de haberlo dispuesto todo, de tal manera que sí había olvidado; pero… quedaba yo, con un interior enrevesado, inhóspito para cualquier sentimiento, hostil hacia cualquier intento de mirar atrás, por el agresivo modo en que prendí fuego a todo, apenas quedaron unos cascotes que llamaba ruinas. Tras las primeras lluvias, creció la avena, cebada y trigo, cubriendo de verde los antiguos cimientos; pero volvió a llover y se inundó todo. Cómo convivir con mi trigal embarrado.

Ellos me allanaron el terreno de la reconciliación conmigo misma, acercaron posturas, relajaron expresiones, suavizaron argumentos puntiagudos, hirientes. Me rozaban de esa forma con la que no se pretende nada, sólo un roce. Al día siguiente, a la misma hora, Ramón Trecet colocaba más canciones de gentes foráneas; y allá, lejos, muy lejos, se vive distinto, pero se siente igual. Estar perdido tiene otras palabras, diferentes fonemas, pero la misma desazón. Estar perdido en el desierto, sin referencias; embarrada en mi trigal me recordaba al desierto en el que nunca estuve, y comparaba el concepto de estar atascada en arenas secas o húmedas, no importa, la consecuencia es no avanzar. Pero en una sensación lejana, la que me traía Haig Yazdjian, intuía algo positivo, y si él había podido encontrar la salida, ¿por qué no yo?

En sus nostálgicos acordes hallé el calor y el temple para lamerme las heridas. Las heridas ya sólo eran cicatrices; éstas hacen que el tiempo se haya llevado la identidad de quien rasgó la piel, sólo consistían en un montón de carne unida para cerrar, amorfa, sin nombre ni apellidos, y pasado más tiempo aún, perderían su fecha de nacimiento, y se disolverían con el resto del cuerpo, quedando una mera señal de que hubo algo que hizo daño, y el recuerdo inolvidable, perenne, protector y eterno, de que el amor puede convertirse en el peor de los puñales. Nada más.

Con la calidez de vientos del desierto, traté de secarme un poco el barro de los pies, y darme toques de autocompasión por las noches, como la que se peina y perfuma para dormir. Pero… con Trecet y todo Radio 3 (José Miguel Domínguez, Carlos Galilea, Diego Manrique, Juan de Pablos, Cifuentes, Carlos Farazo, Antonio Fernández), comenzó la revolución, y el verdadero cambio fue el conceptual, como el descubrimiento de las Américas, o que hay algo más allá del Sistema Solar; y no sólo hacia el exterior, sino que en mi interior tenía todo un mundo por destapar. Hoy, a pesar de ser mucho más inmenso mi mundo que el que tenía hace ya unos años, no me siento perdida, echo mano a mi Brújula para encontrar los últimos pasos y empezar a andar de nuevo.

a las 11:41 a. m. , 0 Comments

Silencio

En el silencio no absoluto, sino el que está contenido entre dos paréntesis, cada uno de ellos representando a un cuerpo. En el silencio, pues, creado a conciencia, con premeditación y alevosía, ideado para escuchar el palpitar de corazones. Un silencio impuro, claro está, porque en él caben los pequeños susurros, los roces, el minúsculo decibelio producido por una caricia, o esa ausencia de todo lo que molesta, pero no de lo que acompaña… un silencio recogido por una suave melodía de fondo, una voz que habla de amor, que no pretende ser protagonista de lo que presencia, sino una buena compañera de reparto, entre suspiros acotados por el amor. Hay un silencio que el ruido no lo altera, si son todos los sonidos provocados por el amor. Sonidos íntimos, que tanto apuro me da sacarlos a la luz… mejor dejémoslos en esa oscuridad en la que se refugian, la de la noche, sobrenadando en la tranquilidad de los que tienen toda una madrugada por delante para disfrutarse. Ronroneos de placer, besos, palabras que apremian, que abrazan. El silencio que más que enmudecer, alienta a dialogar intensamente con las miradas. El silencio más implacable, ése que nos hace callar.
Sé que no debería excusarme por escribir así, pero llevo tanto tiempo sin hablar de amor, que no sé si el propio Amor se sentirá ultrajado por atreverme yo a nombrarlo con sus silencios.

a las 11:39 a. m. , 0 Comments

El cigarro de mis palabras

Quiero concentrar todo lo que me provoca y escribirlo en un pequeño trozo de papel, enrollarlo y fumármelo, que todo lo suyo quede dentro de mí, por intimidad o… por no tener que verlo más. Que sus palabras se las lleva el viento, pero las mías ni siquiera salieron. Me fumo mis palabras, porque es la manera más agradable de tragarme todo lo que no le dije, porque es lo único que me falta en esta noche de jazz, un cigarro con el licor amargo de recuerdos que ya sólo serán eso.
El humo sale fuera, como señal de que algo hubo, fumata negra, por eso de que nunca nos pusimos de acuerdo; fumata blanca, ahora que coincidimos en el silencio.
Que disfrute mi desazón, porque hasta aquí llega el lamento de no tener ya lo poco que me dio.
Ahora sí, mis palabras por fin acompañan a las suyas por los aires, las suyas degradadas por el tiempo, las mías como cenizas vertidas a lo eterno.

a las 11:31 a. m. , 0 Comments

Porrinos vs. Cosmopolitas

No quisiera acabar de escribir esto, y quedarme con mal sabor de boca, porque toda mi intención es ofender y mucho, a un selecto club de cosmopolitas y chic@s de la “capi”, ignorantes de todo lo que está fuera de su maravilloso mundo de la ciudad. Se darán por aludidos los que alguna vez despreciaron la vida en el Pueblo, insultaron el estereotipado campesino y trabajador del campo, los que miraron con desdén a las gentes que nombran su pueblo sin pretender que todo el mundo lo conozca (¿y eso dónde coño está?).
Sepan ustedes, urbanitas, que nosotros, los “porrinos”, somos por lo general gentes humildes, sin alardes de conocimientos, sabemos y quisiéramos saber más, tenemos el don de la adaptación, y todo a expensas del tiempo podemos lograrlo.
En nuestras casas suelen haber muchas sillas por todos lados, porque nos gusta que todo el que venga esté bien acogido, porque tiene las puertas abiertas el vecino, el primo, el cartero, y el pariente del pueblo. Y no nos andamos con mirillas ni preguntas enrevesadas, que ya nos conocemos, que si les hablamos con el acento del pueblo, se hacen los suecos, nosotros les dejamos los productos del huerto a cargo del portero y nos volvemos sin haberles apestado el piso a como huelen los de pueblo…
Sepan que sí hay agua caliente, que las vacas no pastan por las calles porque en las calles no hay pasto, que el burro lo aparcamos en los sitios señalizados, que las noticias del pueblo vienen por boca del panadero, y así el papel de periódico lo reservamos para limpiarnos el…
Desgraciadamente, casi ningún núcleo urbano se libra de vicios ni delincuencia, en todas partes cuecen habas, que por si no lo saben, es que estos inconvenientes no son exclusivos de la ciudad. Es lo que pasa, que lo malo se difunde con mayor facilidad que los buenos valores. Por eso mismo, quiero recalcar que ambas localizaciones (ciudad y pueblo) tienen mucho que decirse, que contarse, siempre desde el respeto, porque son dos maneras distintas de hacer vida, aunque cada vez más parecidas. Hoy día, resultaría estúpido querer permanecer independiente, la ciudad sin pueblo, o el pueblo sin ciudad, porque está claro que las mil relaciones que nos unen (a nivel comercial, turístico, estructural…) nos hacen hermanos unos de los otros. Ambos tenemos mucho que ofrecernos. Pero parece ser que un reducto de los cosmopolitas, y a veces diría que conforma un sentimiento general, muestran sin tapujos la indiferencia de la ciudad hacia el pueblo, se regodean en nuestras deficiencias, y menosprecian nuestras características. Luego van a pueblos de otras provincias, se alojan en sus casas rurales, y toman fotos de las costumbres allí extendidas, de sus platos pintados y colgados de la pared, de sus botijos mohosos, de las vigas de madera carcomidas por el tiempo, de las arrugas de los parroquianos, y se maravillan con sus historias de pobreza.
Otra mítica operación del cosmopolita es acudir a casa de los parientes de pueblo, disfrutar de una buena mesa con comida casera, no poner reparos en todo lo que les ofrezcan los pueblerinos (chacinas, hortalizas, frutas, vino del terreno…) y ya con las bolsas llenas en las manos, se dedican a recrearse en los numerosos favores que nos hace la ciudad a la gente de pueblo, que no podemos vivir sin sus fabulosos centros comerciales, sin sus restaurantes de comida rápida, sin sus franquicias de firmas nacionales e internacionales, sus cines y hospitales… ¿qué haríamos nosotros sin ellos? Parece que así nos recuerdan que les debemos mucho, que eso que se llevan (nuestros mejores productos) son un pequeño detalle por la magna hospitalidad que nos brinda la ciudad, algo así como un impuesto cosmopolita. Gracias, chica o chico de ciudad, por perfumar con Lamcoste mi mugrosa casa.

a las 11:25 a. m. , 0 Comments

- Allí estaré

La situación no daba para más, pero ya no se podía volver atrás. Una llamada descolgada, una mirada perdida y lejana a la voz procedente del teléfono… [SILENCIO] ¿Dudas? Miles. Tantas como inconvenientes, tantas como razones en contra; que si aceptaba, miles serían las promesas rotas.

- Allí estaré.

Nervios. El remolino en el estómago… mariposas volando, o murciélagos chocando… qué más da. Lo recordaba… pero, dios, cuánto lo había echado de menos, su sensualidad escondida en la chulería de saber dominar la conversación. Apenas con unas breves indicaciones, el mismo lugar. Tras un par de curvas, no tuvo que decir nada más. Rápido… al asiento de atrás, ¿para qué esperar? Era justo lo que parecía, no había otros temas que tratar; ¿algo pendiente?… Sí, porque eso, el sexo, siempre estaba pendiente, eternamente sin saciar.
Quizá algo ya no era igual, algo en su vida, que había cambiado de trabajo, o de piso, o que se había pasado del yoga al pilates, de ideología política… no, eso no habría cambiado.
La violencia con que se desencadenó todo no permitía preguntas; por cada beso, una batalla, en una guerra de movimientos, una tormenta de descargas eléctricas, la impotencia de las manos por querer abarcar más; que la ropa estorba y mucho, que arrancar queda mejor que desabrochar. El litigio por mandar, por hacer y provocar, como el que acciona un botón, los efectos inmediatos de los actos.
Sin avanzar mucho más, el deseo ya se vertía al mar de ambos cuerpos; el ardor, como anhelo, se evaporaba y se aspiraba; el calor se desprendía como llamaradas en cada mirada, cerraba los ojos por no ver la propia conciencia reflejada en los otros. El brillo. Las manos retozaban por su espalda, y callaba con besos los gritos que provocaba, convertía en suspiros lo que ahogaba como dolor y placer unidos. La fiera española, sí, mira que es patriota, que con la pasión se desborda. Cuánto había echado de menos su dualidad. Maldita pulcritud la de sus palabras, que como código se reinventaban en el idioma carnal, mordiscos, arañazos, saliva por doquier, gemidos en los oídos, quemazón en las manos, cuerpos apretándose sin atender a motivos, sólo uno… el más primitivo.
Violencia implícita en un abrazo, química conjugándose con fórmulas alentadas por el fuego, que todo con calor se funde, hasta la Razón, hasta la oposición; que los polos se están derritiendo, mi vida, colaboremos en el desastre natural, que el mundo está ardiendo, y no nos vamos a quedar atrás, ¿verdad? Se ríe. Ays… No hagas eso, que así se enamora cualquiera, y de ti, diablo enmascarado, yo la primera.
NO. Estamos aquí para lo que estamos.
En un arrebato, cambian las tornas, tú aquí, yo aquí, esto por allí, espera que me da un tirón, que tengo lo otro doblado, ays, ahora sí.
Ahora… ahora se ven mejor las caras, las miradas se cruzan y se funden por el camino de mirarse…
[Estamos aquí para lo que estamos…]
Lo que debiera ser un rasguño, pierde fuerza por la senda de la caricia, se deshilacha en suavidad extrema. Había olvidado lo mucho que luchamos por algo.
Ahora… ahora no se alteran las respiraciones, por más que lo intente, ya no se puede acabar lo que había iniciado; quisiera acelerar el natural desarrollo de las cosas, pero esto vuelve a apestar a amor. Entre el frío y el calor, nos quedamos a medio hacer, con la calidez, abrigándonos los corazones que despuntaban en su desnudez.
Ahora… yo, sí, Yo, caigo en la cuenta de soy Yo la que acudí, que en ti volví a caer, que todo consistía en escucharte hablar una última vez…
- ¿Quieres venir? Me apetece verte…
- […]
- ¿Donde siempre?
- Allí estaré.

a las 11:16 a. m. , 0 Comments

Amabilidad (interpretaciones acertadas del futuro)

Tomémonos un café. Hablemos de lo que te preocupa, no importa, tengo toda la tarde para ti, te escucharé y aconsejaré. Añoras lo que tenías en mí, pero empecemos por el principio, ¿te parece bien una amistad? Estupendo. ¿Perdón o sacarina? Toma, toma mi mano y cógeme el brazo, ya me lo esperaba, por eso te tendí hasta el brazo. Va, también quisieras que quedáramos mañana, pero antes me llamarás esta noche, que se te olvidó decirme algo, que… que buenas noches y un beso. Y ya el siguiente día, muak muak, qué tal; pues verás, poco, me has llamado esta mañana y después unos mensajes, así que pocas novedades… anda, mira, un regalo… qué bien, que lo has comprado entre el tecleo de mensaje y mensaje que me mandaste. Bueno, pues adiós, es que se me hace tarde, pero ¿qué estás sacando? ¿más cosas? De verdad, no tenías que haberte molestado, si ya tengo discos. ¿Y esto, una carta? Pero ¿cuándo te dio tiempo a escribirla? En fin, tengo que irme, y estos días no podremos vernos, mucho trabajo… no, de veras, pasarte por mi trabajo es un poco engorroso… ¿Un cine este finde? Es que ya quedé con unas amigas, no las conoces, son otras. Ya… ya te llamaré, ¿si? Ah, espera, yo también tengo algo para ti, ¿no querías amabilidad?...
©Uderzo & Goscinny, Asterix Legionario

a las 11:11 a. m. , 0 Comments

Calpancalá

Huele a cal para encalar (cal pa encalá… calpancalá), y el sol se muestra firme en su agonía por no ceder ante el otoño, como se dice aquí, pica.
Tras san rafael, el trasiego de mujeres hacia el cementerio aumenta considerablemente, son los días claves, previos al día de todos los santos, en que las lápidas deben lucir como recién puestas, flores frescas las custodian, y el pequeño marco encalado destella con el sol andaluz de estos días del veranillo del membrillo.
Más que el propio día 1 de noviembre, a mí me gusta observar el marujeo de estas jornadas. Yo participo también, he de decirlo, pero sólo acompañando a mi madre; es como una tradición dentro de estas costumbres. De esas tantas cosas que me unirán a ella, y posteriormente, a su recuerdo. Ataviadas con bayetas, productos de limpieza, flores de plástico y naturales, todo en una cubeta y una escalera, nos disponemos a realizar el rito, retirar las flores anteriores, limpiar la lápida… mientras, ella me va contando lo que todos los años me explica, pero que yo nunca recuerdo, batallitas de nichos y apellidos, familias y herencias, que éste es el tío del abuelo por parte de padre; no sé cómo actúa mi memoria, porque yo siempre escucho con atención y curiosidad… es sangre de mi sangre, y la historia de ellos la llevo en alguna parte de mí, quizá en un gesto, en una manía, en una manera de ser. Una parte de lo que soy está tras los mármoles que encierran a mis antepasados, ellos criaron a mis padres, y mis padres a mí. Es evidente la importancia que arrastra la historia. Pero estos líos de parientes siempre se me olvidan.
Como todos los años, observo con satisfacción y orgullo que mis abuelos están exentos de simbología religiosa, cuando todas las lápidas que escudriño están presididas por cristos, nazarenos, jesús a secas, vírgenes, incluso a través de la inscripción hay plegarias o agradecimientos relacionados con dios o el cielo. No, no es desprecio, sino curiosidad, siempre curiosidad. Quizás sean algunos de los creyentes quienes miren despectivamente la imagen de mi abuelo, por no encomendarse a dios… Bueno, no me extrañaría, por todos es sabido que mi abuelo fue carabinero republicano y rojo más que la guindilla.
De vuelta, nos dejamos atrás a las mujeres faenadas en dejar reluciente el rincón que sólo es visto y recordado una vez al año… en esas estoy, cuando pienso lo bien que representan las flores frescas depositadas por doquier, rabiosamente vivas y coloridas durante un par de días, exuberantes… pero fugaces, como los pasos de los que visitan estos días el cementerio.

martes, 27 de octubre de 2009 a las 6:40 p. m. , 0 Comments

Cicatrices

Si meditáramos por un momento todo lo que implica limpiarse de un amor pasado, de una historia… Si lo pensáramos, no nos embarcaríamos de nuevo. Y sin embargo, cuando llega, todo se obvia, se olvida, y se exponen nuevas ilusiones, recién pulidas, brillantes, tanto que la luz rebota y destellan. Nuestra mejor sonrisa, la mejor camisa, horas y horas arreglándonos, y las otras horas, divagando. Cada minuto de compañía dan para muchos análisis, un poco de realidad y toneladas de fantasía.
Pero… ¿por qué escribir esto? Si yo quería hablar de cicatrices, de odios, desamores, despechos y rencores, reproches y maldiciones. Dolor.
Será que ya apenas me duele, me dueles, me duelen. Siempre he pensado que lo negativo da para mucho más que lo positivo, en cuanto a género prolífico. El dolor tiene mil maneras de ser: descrito, asumido, contraatacado y vivido... Sin embargo, la felicidad y el placer sólo una forma de ser, la vivida. El dolor es sentido, y pensado. Pero de la felicidad sólo nos acordamos cuando la hemos perdido, porque mientras sólo es disfrutada.


Pensé estas palabras, al tropezarme la barbaridad que hicieron con el árbol. La corteza del eucalipto convertida en el principio y fin de una historia de un amor. Guardaría durante un tiempo el secreto, dos iniciales, columnas ambas de una fecha, data que ya no se vería rodeada de corazones. Cruel manera la de empezar y terminar algo tan bonito.
Ver el tronco destrozado me llevaba inevitablemente a imaginar el momento de tal arrebato. ¿Te lo imaginas tú? Sus manos afanándose con la navaja contra el pobre árbol, como si acuchillaran las carnes que una vez amó, como si se arrancara el propio sentimiento de su corazón; con una fuerza que sólo proporciona la locura… o el odio; manos blancas por la contracción, sin sangre… sin respiración.
El desamor tiene eso de violento, cuando se ama mucho (o cuando no se tiene el menor respeto por la naturaleza… naturalmente). Es una guerra perdida, pero que no escatima en batallas, las del día a día.
No hay consuelo, ni experiencias previas que valgan, ni mucho menos consejos, ni piedras anteriormente tropezadas.

a las 11:30 a. m. , 0 Comments

Erre que erre

- Bla, bla, te quiero, bla bla, te echo de menos, bla bla…

- [ENORME BOSTEZO]

- Bla, bla, siempre te querré, siento mucho lo que hice…blablabla


Dicen que un tonto coge una vereda, se acaba la vereda, y sigue el tonto…

a las 11:22 a. m. , 0 Comments

Sin título

Pienso en lo desesperante que es esperarte tras cada esquina.
Y pensar que logro dormir con esa desesperanza. Porque en los sueños se reparan las desazones, se cumplen los deseos, y consigo acariciarte sin que el remordimiento me domine, sin que otros ojos nos miren mal, principalmente los tuyos y los míos, tan inyectados de conciencia habitualmente.
Cómo mirarte sin reprimirme.
Cómo escribirte sin que te aludas.
Cómo saber que lo sabes y callas lo que yo.

De nuevo, el camino se divide en lo que fue, en lo que pudo ser, y en lo que no será.
De nuevo, mis letras frecuentan el código; de nuevo, tachones sobre líneas surrealistas que enmarañan el pensamiento fluido, que acorralan la concentración.
Y sé… que a pesar de hablar de caminos, de puertas, de oportunidades; todo, todo comienza en tu boca.



BOCA – MIGUEL HERNÁNDEZ
[…]
Hundo en tu boca mi vida,
oigo rumores de espacios,
y el infinito parece
que sobre mí se ha volcado.

He de volver a besar,
he de volver, hundo, caigo,
mientras descienden los siglos
hacia los hondos barrancos
como una febril nevada
de besos y enamorados.

Boca que desenterraste
el amanecer más claro
con tu lengua. Tres palabras,
tres fuegos has heredado:
vida, muerte, amor. Ahí quedan
escritos sobre tus labios.

- MIGUEL HERNÁNDEZ -

lunes, 26 de octubre de 2009 a las 11:53 a. m. , 0 Comments

De huídas, mitos y semillas

En plena huída, sin tiempo para mirar atrás, el retrovisor me devolvía lo que abandonaba. En un instante se cruzó el sol de la tarde, en un ángulo imposible respecto a mí, como queriéndome decir nada, y yo queriendo leer entre sus rayos como si fueran líneas, todas las respuestas de las preguntas que no formulé.
En plena huída, yo quería mirar el retrovisor, para verlo todo empequeñecer, que el mundo del que escapaba fuese por una vez minúsculo, y jugar a aplastarlo con mis dedos.
En plena huída, quisiera huir de ti como lo hacía de aquel lugar, y sin embargo, tu figura permanecía con el mismo tamaño, por muy lejos que me fuera, a donde quiera que mirara, mucho más presente si cerraba los ojos.
¿Adónde tengo que huir, para no verte más? ¿Dónde tengo que meterme para no sentirme más bajo tu piel, si apenas te disfruté?

Reúnes en ti a toda la mitología que rompió lazos entre países y hermanos, como las ninfas que hicieron olvidar a los dioses su dignidad y orgullo, mitos que desencadenaron guerras, traiciones, atrocidades. La caja de Pandora a punto de abrirse por tu boca, en ese momento en que cedo y te beso.
Eres lo más digno de olvidar, lo más rentable, lo adecuado, conveniente… los Caídos me piden tu cabeza, para hacerles justicia por sus muertes.
Eres una semilla mal germinada, pero acabo entendiendo que cada vez que te entierro, tú te haces más fuerte entre los otros muertos, y te creces en la tierra extraña de mi cementerio, te adhieres más y más entre mis recuerdos. Vuelves a la carga, una y otra vez, buscando lo que nunca acabas. Qué coño quieres, dame algo más que la mitad de lo que siempre me dejas, deja las medias lunas para el firmamento, no dividas más lo que me puedes dar por entero; que no quiero el pastel en dos noches, quiero un atracón y aborrecerte, cansarme de ti, hartarme de tu veneno, que me mate de una vez, pero no quiero más pequeñas dosis de tu atractivo, no quiero vivir con esta sensación de no haber muerto y querer hacerlo en tu cuerpo.

domingo, 25 de octubre de 2009 a las 10:20 a. m. , 0 Comments

El trato

El negro estampado como blanco sobre lo que era negro, que ahora es blanco. El rojo por un azul claro, y el azul oscuro como amarillo, el rosa se ha puesto verde, y el verde como una rosa. El mundo al revés y antítesis de la tesis. Galimatías de lo que es y no lo que era. I know, el mundo no es tal como te lo vendimos.
Mucha prisa para desperdiciar poco tiempo, vísteme despacio que tengo prisa, y deja para mañana lo que pudieras hacer hoy, porque lo que hoy hagas, tendrás que revisar mañana. El doble de trabajo y dos pájaros de un tiro, el cuchillo con doble filo, la vara de medir con doble rasero, dos caras las que yo tengo, una dura, y la otra, más dura todavía. Dos y dos son cuatro, cuatro y dos son seis, te cambio 1 € por 1´46 $, y unas exportaciones de regalo por portarse bien. Cómete mis residuos, a cambio de darte un asiento entre mis amigos. A propósito de la paz, te vendo unas armas de segunda mano, porque destruirlas me sale muy caro (el doble que fabricarlas), haz la paz con ellas, y si matas, no digas mi nombre… tú no me conoces. U.S.A. con conocimiento el poder, pero no muerdas la mano que te da de comer, que te azota, y que te señala cuando te portas mal según nuestra moralidad. Tú, economía emergente, sométete a Kyoto, yo que llevo años riéndome de lo que allí firmé. Únete a la hipocresía de hablar de cambio climático, a la filosofía del despilfarro, te ofrecimos bien la necesidad de consumir, indujimos en ti la narcisista idea de verte reflejado en nuestros rankings, porque sólo éramos dos grandes y ninguno quería ser tercero en el podio, invitado quedas para reírnos del tercer escalón, perfecto para vanagloriarnos desde lo alto. Ése es el trato.

a las 9:55 a. m. , 0 Comments

Canción - Emilio Prados

Una vez tuve una sangre
que soñaba en ser río.
Luego, soñando y soñando,
mi sangre labró un camino.

Sin saber que caminaba,
mi sangre comenzó a andar,
y andando, piedra tras piedra,
mi sangre llegó a la mar.
Desde la mar subió al cielo…
Del cielo volvió a bajar
y otra vez se entró en mi pecho
para hacerse manantial
y agua de mi pensamiento…

Ahora mi sangre es mi sueño
y es mi sueño mi cantar,
y mi cantar es eterno.


EMILIO PRADOS (Jardín cerrado, 1946)

viernes, 23 de octubre de 2009 a las 11:52 a. m. , 1 Comment

Hambre de dignidad

(16/09/09) Hoy he escuchado que terminaremos este año con 1000 millones de personas con hambre… sin alimento asegurado.
Después he visto que ganaderos belgas han descargado de camiones cisterna 3 millones de litros de leche, como manifestación contra su situación (tema de ganancias y demás).
Tras la primera conclusión (fácil, lógica… y aún diría más, HUMANA), he meditado algo más la cuestión, que no es tan simple. Quiero decir, no es sólo una desfachatez que tiren el alimento, habiendo tanta gente en el mundo con hambre, pero… ¿y los que están detrás de esa situación? Los que engordan sus arcas planteando porcentajes intermediarios que aumentan el precio del alimento, que no hacen justicia al ganadero ni agricultor, y que alejan la posibilidad de que los pobres puedan adquirir ese alimento. Los que explotan recursos, tanto material como mano de obra, en países sin desarrollo; los que les proporcionan armas para mantenerlos divididos; los que les instigan miedo con un dios omnipotente y rencoroso; los que les dan una miseria (0´43%) de su PIB, apuntándolo en una lista de deudas, y ya se sienten satisfechos, mientras se rompen los sesos para comprar vacunas, aumentando el gasto sanitario, durante una crisis en la que lo que prima es el empleo, destinadas para prevenir una enfermedad que mata una minucia comparado con otras enfermedades que matan miles de niños en el tercer mundo… ah, claro, en el tercer mundo…
¿Cómo puedo estudiar traumatología con estas cosas en la mente? ¿Dónde tengo que esconderme para no querer saber la verdad?
El mundo acabará el día en que todas las personas conozcan sus derechos humanos, los implícitos de ser persona, por haber nacido.
Si hoy día, el sistema se mantiene, no es sino porque la gran mayoría (los explotados, reprimidos, pobres en definitiva) no sabe del abuso al que se le somete.
Aun así, algunos ya van conociendo por los medios de comunicación algo de la vida “occidental”, y van descubriendo que existe otro tipo de vida, libre y cómoda… o al menos digna. Cuando todos sepan cómo vivimos los occidentales, y que por ser persona, se lo merecen… entonces no habrá bombas que detenga el resurgir de esos pueblos. Está pasando con China e India. Sólo falta África.

a las 11:39 a. m. , 0 Comments

Hoy no hay constelaciones

Hoy el cielo no me envuelve con magia. Hoy las estrellas no forman constelación. Sólo se limitaron a arrojarle algo de luz como si una miseria fuera a la que nadie quiere ver, y esa luz rebota; la luz de la luna cae a los pies de mi cama, señalando tu hueco, tu sitio… Sí, ya sé que debería pedirte que lo ocuparas, pero ¿cómo pedirle a alguien que vuelva, si nunca estuvo? Y cuando lleve dos noches aquí, ya me está pidiendo que ordene las estrellas para formarle un corazón que engarce nuestras iniciales, y cuando menos me lo espero, lanza una piedra para romper mi letra, porque – ya no te quiero -, y la suya se queda enganchada a una sigmoidea que zigzaguea serpenteante por el firmamento… lo que hoy se denomina “basura espacial”.

Hoy no hay constelaciones, las estrellas brillan sin más, sin pretender que las relacionen unas con otras, sin formar siluetas raras; de encontrarle un sentido a todo lo que yo digo ya se encargan los retorcidos, de buscar mensajes escondidos, de formar con mis palabras algo que sí quieran escuchar, como si se tratase de unir con líneas determinadas estrellas, para mirar lo que sí es agradable de ver, para hallar el significado positivo de las palabras – no tienes nada que hacer conmigo -.

jueves, 22 de octubre de 2009 a las 11:53 a. m. , 0 Comments

Un último trago

El tango se perpetúa por el desliz del bandoneón. Pero ya no me recuerda a sus sinuosos movimientos, es fabuloso esto del Tiempo.
Los gestos perdidos entre sus amagos e intentos, todo queda en ademanes; intenciones exhaladas al aire, qué lejos de poder ser hoy recordadas, si las piedras sólo me las puso para tropezar y no las grabó, a dónde las reenvío, por no decir… a dónde tirárselas.
Es igual. Escribo por rellenar, cosas que sólo salen arrancadas, a bocados, de la carne tatuada, con sus nombres, fechas y lugares.
Porque bien es sabido que el tango en pleno proceso de no recordar, sólo es tintado de rutina, normalidad; o empapelado (como mejor gusten las paredes) de papel blanco con líneas verticales en negro, encarcelando antiguos sentimientos. El tango que pretende escapar del pasado que no quiere ser añorado, que se mezcle con licor y todo puro en un vaso con hielo (mezclado, no agitado), a sorbitos pequeños, entre leves caladas de un cigarro prestado. Paladeado lentamente, no como se hacen los besos, sino como son recordados. Por última vez… recordados sólo una última vez. Beber del licor sólo hasta apurar este último trago. Y ya después no más, ¿sí? Y cuando me embriague de mis experiencias vividas, ahora saboreadas (sí, sí, por última vez… sólo una última vez, por favor) entonces me daré a confundir el tacto del vaso con sus labios, el líquido con saliva, el calor del alcohol con su calidez.
¿Mañana? La resaca será tal que no podré recordar nada. ¿Nada? ¡Camarero! Un poco más de Tiempo, por favor.

a las 11:46 a. m. , 0 Comments

TIC TAC





© Uderzo

No podré inventarte de manera resuelta, como si fueras idea fugaz. Imposible crearte de la nada, por mucho que concentre mi fuerza mental en mis manos, intentando hacerte surgir como “onda vital”, y a pesar de ilusionarme con la fantasía de encontrarte a mi lado en la madrugada, o cerrar los ojos tan intensamente y verter oleadas de magia en tu molde, que al abrirlos te den el don de la vida… pero ni varitas mágicas, ni jerga de brujas, o pociones de druidas le dieron veracidad a tu leyenda, ésa que habla de encontrarte.
El mundo es mucho más de lo que crees. Esa sentencia me asaltaba continuamente meses atrás, y le daba vueltas, y la ponía boca abajo y trastocaba el orden de sus palabras, sin lograr sacarle significado. Aún no conseguí comprenderla, pero entendí que no hay que descubrir qué es lo que se esconde detrás de la frase, sino que la frase en sí es la sentencia, sin que dé lugar a buscar más. El mundo es mucho más, pero no con la intención de encontrar el mucho más, sino para asimilarlo, y vivir con la sensación de que no es TODO lo que todo vemos y tenemos y queremos; que no debo estar empecinada en la inalterable y continua búsqueda de lo que me pueda producir la felicidad añorada, porque nunca me saciaré de tal modo.

© Diario El País (2009)

Asumir la inmensidad de lo que nos rodea es un principio para evitar el fracaso. Buscarte no es sino alejar la felicidad del mientras, porque mientras pienso en nuestro dulce tropiezo, el reloj sigue marcando, señalando y aniquilando el tiempo, segundo a segundo.

miércoles, 21 de octubre de 2009 a las 12:14 p. m. , 0 Comments

Me llaman "Pies Fríos"

(13/09/09) Primer día de pies fríos. Aún no se dejó caer el otoño (to fall the fall…), pero para mí ya está inaugurado. ¿Qué si no, es el otoño? El momento de enfundarse pantalones y comprobar cuánto engordamos en el verano, marcarse nuevos objetivos, de comenzar muchas cosas. Nunca me gustó el otoño. Tampoco éste especialmente. El miedo a que los planes no salgan bien empaña el curso del otoño, delimita demasiado mi percepción de las primeras lluvias, ésas a las que nos cuesta adaptarnos, ver, notar, oler y con las que mojarnos.
Pero yo iba por los pies fríos. Mi madre sostiene que el problema radica en que no tengo ejercitada la circulación (y aún diría más, que no me muevo nada), que todo es falta de ejercicio; pero a mí me gusta verlo desde otro punto de vista, el asociativo. Y por asociación de ideas, me gusta que me abriguen los pies, las manos, el cuello, el corazón… El otoño es para abrigar, acoger, cobijar. Porque en invierno, el cuerpo ya está preparado y prevenido, se da por hecho que hará frío, y ya hubo días previos de mal tiempo; pero en otoño, el organismo viene mimado del verano, vivido con total naturalidad (de naturismo) y temperaturas similares a nuestros 37º, todo frescor es brusco, que el cielo se cubra de nubarrones es triste, y todo el mundo lleva demasiada prisa para atender a detalles tontos, como los pies fríos. ¿Por qué no decirlo? Quien llegue a mis pies, habrá llegado a mi corazón…jejeje.
Y por el método asociativo… tener los pies fríos, ¿significa que el corazón también? En caso de respuesta afirmativa, ¿se soluciona de la misma manera? ¿Es temporal?

Si puedo sacar algo en positivo de todo esto, es que cada vez comienzan más cosas en esta época, y verdaderamente el inicio del año se está desviando de las navidades y de todo su cortejo religioso. Lo siento, pero es que me hace mucho la puñeta que la cristiandad acapare tantos momentos de nuestras vidas, y determine las fiestas, las formas… el cómo, el cuándo y el dónde con sus porqués y sus Quienes.

martes, 20 de octubre de 2009 a las 11:56 a. m. , 0 Comments

Burbujas de tango

El tango hecho burbuja
hinchada a base de suspiros,
más los que dí sin ti
que los surgidos contigo.

Burbuja que se levitó
al barranco de cardos y espinos.
¿Y qué le dijo la burbuja
al tronco colmado de pinchos?
- Déjame que te bese
aunque no volvamos a repetirlo.
- Muchas burbujas vinieron aquí
como tú, a decir lo mismo
a todas se les fue el aire
murió su tango
y para nada tanto suspiro.
Déjame que te admire
en la distancia del olvido,
mientras tú te haces fuerte,
y yo mis espinas limo.

lunes, 19 de octubre de 2009 a las 12:50 p. m. , 0 Comments

Aborto vs. Pobreza: 5-0

No me esperaba menos de Ellos. ¿Ellos? Sí, el sector conservador de la sociedad española, la derechona política, los cristianos católicos, señores integrantes de la iglesia (la de dios, jesús y el espíritu santo, todos juntos y a la vez), los del foro de la familia, y todos aquellos meapilas borjamaris asociados que forman parte de todos los grupos convocantes, de familias perfectas y pijas, pobres no, desde luego. Por supuesto, no faltaban los de la macabra banderita con el aguilucho, pero bueno, estos últimos lo único que buscan es la foto, así que ignorémosles, de todos modos, ya tenemos bastante con los bigotudos retirados de política.
Porque… ¿qué hay de los pobres? Los que fueran pobres tendrían el corazón partío… porque en esos mismos momentos estaba convocada otra manifestación, decía algo así como: Contra la pobreza, rebélate. Pero eso no interesa al clero, ni a la derecha, ni a los católicos, ni a las buenas familias. Este país, degradado, desintegrado por las nuevas corrientes, esas que consideran que cualquier cosa es una familia, este país lo que necesita un grupo sólido que luche por lo que realmente importa, es decir, que los progres no vayan campantes por ahí con sus políticas destructoras, que sepan que la gran mayoría de los españoles (recuerden que la iglesia representa el 94% de los españoles) no piensan como los sociatas (… entonces, ¿quién los han votado? Un complot, lo que yo diga), porque ninguna aberración es mayor que la del aborto, nada como estar contra el aborto para unir una nación, nada como el aborto para sacar a obispos, curas y demás personajes de la clerecía a la calle y que alcen sus voces al cielo, que toda España se entere por lo que lucha el clero, qué es lo que le interesa a los populares, y qué es la familia con el aborto legal.
Ninguna aberración mayor.
… ¿Y la pobreza?
Con pobreza, una familia se desestabiliza y no puede progresar, de hecho, puede romperse, o simplemente dejar de existir definitivamente. Pero con la pobreza, los ricos se hacen más ricos, los pijos más oseas, y los bigotudos más sonrientes.
Seamos francos (uys, qué fuerte me suena), ejem, sinceros: a nadie le agrada ver la pobreza, ni sus consecuencias (hambre, retraso, analfabetismo, no pueden vestirse de tommy hilfiger, horrible, vamos). Pero estos políticos de la oposición parecen obcecados en arrebatar el poder al gobierno actual, en hacerle la puñeta hasta en lo más frívolo, en abrigarse con los sectores más conservadores, en el todo por el todo, con tal de carcomer cuatro años de legislatura (oye, que están en todo su derecho, pero esto ya pasa del marrón oscuro) y hacerla insufrible.
Pero esto ya no va de política, es cuestión de prioridades, y a esto quería llegar. El día de ayer fue la comprobación de qué les importa a Ellos, qué les mueve a manifestarse, contra qué luchan, por qué intereses se esfuerzan. Sus prioridades. Y dicen representar la Moralidad, pues yo me carcajeo de su moralidad. Según Ellos, (vista su jerarquía de preocupaciones), la pobreza es un mal menor comparado con el aborto legal (recordemos que en las legislaturas bigotudas no se derogó la ley) y sin importarles la hipocresía del ahora sí/ahora no, se lanzan a clamar por el horroroso concepto de legalizar algo que independiza a la mujer. Pero Ellos nunca vieron bien que la mujer decidiera, que fuera dueña de sus actos, que su voluntad fuera escuchada y respaldada, y no prisionera de algo que puede detenerse, y que al fin y al cabo, es la mujer, y no el hombre, quien acarrea con todo lo relacionado con el embarazo y la crianza del bebé.
Mi posición formal ante el aborto es relativa, desconozco lo que haría en una situación así de “embarazosa”, pero me gustaría poder elegir. No sé qué es vida y qué no lo es. Pero lo veo tan controvertido que me cuesta creer que la iglesia lo tenga tan claro, otro dogma más de sus doctrinas. Lo que es Vida o No vida está separado por una delgada línea discontinua en algún punto entre la vida y lo inerte, ese punto es muy discutible y por nadie demostrado moralmente. Que la iglesia se alce con la verdad absoluta respecto a ese punto, sin cuestionarlo, demuestra lo ignorante que es, pues… la duda siempre ha sido un signo de inteligencia.
Quisiera desmitificar los motivos que les mueven a Ellos a abanderarse con la verdad. El aborto legal no se valora en cualquier situación, sino en 3 supuestos (terapéutico, eugenésico y ético) [y repito, estos criterios ya estaban vigentes durante los años de gobierno popular, y no las modificaron, parece que ahora sí ha llegado el momento…]. Y éste se haría dentro de unas condiciones sanitarias adecuadas para que la mujer no sufriera riesgos. Pecan de demagogos al enfrentar la vida y el aborto. Pero ya sabemos que sus guionistas llevan sotanas por algo. De todos modos, considero que la ley no me gusta del todo, no estoy de acuerdo con que una chica de 16 años aborte sin informar a sus padres, mi opinión es que debería informar, aunque su decisión final sea la que prime. Ése punto, junto a que la píldora postcoital se venda sin ningún tipo de prescripción médica ni consejo, y que todo se reduzca a un prospecto que la chica no va a leer; son los detalles que menos me gustan. A pesar de eso, considero excesiva y desproporcionada la actitud de Ellos. Y lo que más me enciende es cómo han conseguido ensombrecer la manifestación contra la pobreza. Sin embargo, termino como empecé, no me esperaba menos de Ellos.


NOTA: ehmmm he visto que la mani contra la pobreza fue el día de antes que la del aborto. Pero bueno, no quería borrar la entrada, porque en el fondo sigo manteniendo lo mismo, nada de publicidad a la de Contra la Pobreza, y mucha expectación mediática con la del aborto. Ningún apoyo contra la pobreza. Mismas prioridades.

a las 12:47 p. m. , 0 Comments

La cabaña del chaparro

Todo quedó en un palet de madera apuntalado en la arcada horizontal que el chaparro ofrecía en la amplia división de su tronco en grandes ramas.
Subirse allí era todo un logro: encaramarse por medio de una alambrada adyacente y con ayuda de una cuerda, sin poder evitar desollones y rozaduras por la áspera superficie de la corteza.
Pero una vez arriba, toda vista proporcionaba la recompensa.
De todas las cabañas que construimos, era la más simple en estructura, y carecía de algo fundamental para una buena cabaña, la intimidad de sus paredes y techo. Pero estar a tres metros del suelo, y sobre todo, el hecho de estar alojada encima del árbol, restaba significancia a su sencillez.
La sensación de estar a salvo del ningún peligro que nos acechaba, reírnos de las amenazas de mamá cuando nos ordenaba bajar de “esas tabluchas”, que no mamá, que es una cabaña, bueno, pues lo que diablos sea, que bajéis que os vais a matar. Y más que nada, haber conseguido algo en equipo, lo poco que compartimos, la imaginación para involucrar aquella obra de arquitectura en historias de persecución y resguardarse de algún malo.
Lo complicado de su acceso hacía que uno se pensara subir para nada, así que los momentos previos todo era organización, hacer pis, reunir todos los objetos que queríamos llevarnos, y cómo no, el martillo y más puntillas para seguir avanzando en nuestra colonización del pobre chaparro.
Muchos proyectos quedaron en el aire, ya que, aunque nos dimos por vencidos en cuanto a la mejora del acceso, queríamos dotarla de un sistema de transporte con una polea para subir y bajar cosas sin tener que lanzarlas al que ya estaba arriba o llevarlas consigo en el difícil ascenso. Pero eso estaba unido al propósito de continuar ampliando la superficie habitable, porque para qué subir cosas si luego no teníamos sitio dónde ponerlas.
Apenas pudimos progresar, disponíamos de poco tiempo útil, y al final todo se duraba un par de horas a la semana, desperdiciadas en ponernos de acuerdo, si es que teníamos la suerte de que no lloviera. Y lo peor de todo, y lo más definitivo, crecimos.

sábado, 17 de octubre de 2009 a las 1:19 p. m. , 0 Comments

Postdata

Querido Nadie:
Estimada tú, que no estás; que estás pero ya no eres; que eres pero te fuiste; o que no existes. Tú, que en multitud te has disuelto y ya no encuentro nada de ti en nadie, pues a nadie escribo, ya que después de tantos momentos, tantos años, todo ha quedado en nada. Nadie eres tú, tan cerca, tan lejos de concretarte en algo de lo que tuvimos, que pensar en ti es sólo recordarte.
Ya no sé escribirte a ti, que tantas veces lo hice; tu nombre se ha ido con todo lo que significabas, filtrados por los agujeros que la indiferencia taladró en nuestro largo caminar, con cada vez que nos hemos mirado sin decirnos absolutamente nada, por la senda en la que yo no quería que creciera la hierba… ¿recuerdas?
Y, sin embargo, quedan resquicios, puesto que siempre que quiera explicarle a alguien lo que es la amistad, tu nombre saldrá, entremezclado con la nostalgia, y con la satisfacción de haber compartido tanto con alguien, que no ha muerto, pero que ya no está.
Después de haberse depurado con el tiempo, puedo decir que me duele la tristeza, de pensar que te tengo tan cerca… y ya no te puedo disfrutar.
Cuando algo sale tan de adentro, qué importa la rima ni el estilo, si todo se fue con el destino, o la excusa que nos queramos poner… si sólo quiero un filón por lo que luchar.
Quizás, por esta insolencia nuestra de creernos inmunes a lo que No tenemos y por haber asumido demasiado la derrota, no merezcamos una postdata, y después otra, y luego otra, que fuercen empezar otra página, en blanco.

viernes, 16 de octubre de 2009 a las 12:04 p. m. , 0 Comments

Love of lesbian - Me amo

jueves, 15 de octubre de 2009 a las 12:18 p. m. , 0 Comments

Fallo multiorgánico

Apenas hechas las presentaciones, su perfume se me ha colado por dentro, colapsa los receptores olfatorios y siguiendo la vía olfatoria (I par craneal) ha desbordado de placer el tálamo… el caso es que me tiene desconcentrada, de tal manera, que no atendí a su nombre. Así que me hayo jugando con las apariencias – a ver, si fuera su madre, ¿qué nombre le habría puesto? -.
Uno detrás de otro, los momentos se van sucediendo como los peores para preguntarle cómo se llama… Mis agallas están entretenidas con el revuelo que forman las mariposas en el estómago, pero ahora que lo pienso, si sólo comí un par de canapés con boquerones… ¿Ya hizo la metamorfosis el anisakis? En estos instantes que tanta concentración requiero, el corazón me bombardea tan fuerte que allá donde lo piense, me resuena el latido, ahora podría encontrarme el pulso femoral, el poplíteo, el pedio (utópicos en mis prácticas de medicina), hasta un potente zumbido intermitente me palpo en el abdomen (¿será un aneurisma de aorta?). Veo que me está poniendo cara rara, al palparme la carótida, mejor ingurgito la yugular para compensar un poco.
Aún sigo sin controlar bien la mano talámica, y si me la agarro, me sale el movimiento por el pie tembloroso. Sé que es salirme por peteneras, pero me marco unas sevillanas que relajan la situación.

Después de una agradable charla, le propongo dar un paseo por un lugar menos concurrido, y acompaño la intención con cara de cordero degollado, pero se me desvía la comisura hacia el lado afecto en una monstruosa mueca, así que para arreglarlo un poco le hago ojitos, pero lo que consigo es un ojo midriático y otro miótico, con una desviación de la mirada, primero conjugada al lado de la lesión, después convergente y luego divergente. Sin saber a dónde mirar, cierro los ojos, y en una breve pero acalorada discusión con los músculos rectos y oblicuos del ojo, pongo orden y abro los ojos de nuevo. En la aparente normalidad, termino la propuesta con un guiño, pero la ptosis palpebral izquierda prolonga eternamente el gesto. Finalmente, me disculpo un momento y voy al servicio, simulando un pizco en el ojo.
Cuando regreso, ya no está. Me quedo con la cara desencajada, pero lo que nadie ve es cómo se me encoge el corazón, con el QRS abigarrado, colapso en el sistema de conducción… Hij… - Pu… , perdón, His-Purkinje. Poco a poco, una reentrada anómala, primero con bloqueo, después sin bloqueo… taquicardia ventricular… asistolia. Piiiiiiiiiiii
- ¿Te encuentras bien?
- Eh… sí, sí. Oye, ¿sabes dónde está…? Mierda, si no sé su nombre…
- Si te refieres a quien estaba hablando contigo (sí sí sí sí), acaba de irse con su pareja (no no no no) que le ha dado un síncope (sí sí, digo, no no) por lo visto no es grave. Y a ti ¿cómo te ha ido la noche? Por cierto, te has manchado un poco aquí, ¿no?
- Ehm… mira, dentro de todo lo que podría ocurrirme, es lo más inofensivo, no sabes lo perjudiciales pueden llegar a ser estas recepciones. Que te iba a preguntar… ¿mañana podrías hacerme una revisión completa? Es que siento algunas molestias…

a las 12:02 p. m. , 0 Comments

Creo que voy a empezar a romperme

[Creo que voy a empezar a romperme]

Apenas un par de veces antes… tres, exactamente, había escuchado la canción. A media noche, no a las 12, sino justo en mitad de la madrugada, se me vino esa canción, sólo esas palabras, ningunas otras, como ingestión no digerida, enteras, ávidas por encontrar sentido y sitio en mi mundo, yo ansiosa por un lema…

[Creo que voy a empezar a romperme]

… para engastarlo en luces de neón, y colocarlo en el cabecero de mi cama, que las visitas que me vengan en sueños sepan de qué va todo. Que creo que voy a empezar a romperme. Qué importa si es literal, son sueños, en ellos sí existe el maravilloso botón de Deshacer del Microsoft Word cuando estropeamos lo bonito, cuando nos despertamos de la pesadilla tras pulsar… Exit.

[Creo que voy a empezar a romperme]

- Tienes mala cara, ¿una pesadilla?
- Creo que voy a empezar a romperme.
Romperme del pasado, que me congelé con tu frialdad, tu aliento convertía mis lágrimas en estalactitas, y durante un largo periodo quisiste que todo permaneciera igual, yo impasible, todo estancado, con tu crioconservación de lo que debiera evolucionar.

[Creo que voy a empezar a romperme]

Pasa, pasa, te estaba esperando. Toma, lo que te corresponde de mí. Es parte de lo que pude recuperar, ya sabes qué pasa con los cristales, que aparecen pasados los meses bajo el mueble que nunca se mueve. ¿Te acuerdas? Era yo en cristal, bueno, yo… en realidad, mis ilusiones por ti, donde daba cobijo a tus palabras, todo lo que me decías, todo lo que creía…

[Creo que voy a empezar a romperme]

… pues nada, aquí lo tienes, ten cuidado no te vayas a cortar, que las ilusiones rotas pueden herir, como cualquier trozo de cristal. Dicen que tras un tiempo rodando por las arenas del mar, los filos se suavizan y quedan romos, muy bonitos para la decoración minimalista. Algo más de lo que fardar.

[Creo que voy a empezar a romperme]

miércoles, 14 de octubre de 2009 a las 12:26 p. m. , 0 Comments

Al acecho

Sonríeme como si se te fuera la gracia por la boca,
carcajéate, hínchate de satisfacción, ahí detrás,
cacho de cobarde, en tu cloaca, sucia rata sebosa,
te digo que te retuerzas de la risa orgullosa
que produce la victoria cuando es mía la derrota…

Estás lejos, pero te huelo las intenciones, y sabrás
que nada más rozarme una de tus flechas venenosas
caeré, fulminada, del Deseo contenido, sin ser vertido,
que te llevarás tú, como tormenta devastadora,
y ya no querré volverme a ver en el espejo…
Hagas lo que hagas… no me hables, soy sorda,
estoy coja, gorda, fea… por dentro, horrorosa,
por dentro; no me cures la locura de creerme loca,
todo por no escuchar tus palabras, prefiero las mías,
desordenadas, incoherentes, ideas voluptuosas,
voluptuosidad la de tu forma, silueta maravillosa…

¡No te me acerques! que ya no sé qué hacer,
si despedirme de mi último reflejo de sensatez
sabiendo que vienes a por mí, pasado irreductible,
que no se quiere rendir, que vuelve otra vez,
y no te enteras que prefiero obviarte, olvidarte,
que tú y yo no iremos a ninguna parte
que con mil piedras que me tendiste yo tropecé,
cómo suplicarte que no quiero volver a caer,
mala influencia, polo opuesto, mi dulce extremo…
Mírame en que me convierto, manos en garra
de imaginarte, trago, pero la saliva se me resbala,
recordando la desnudez, mi mano en tu espalda.

Aléjate, que te noto cerca… aléjate, no vengas más,
Porque… ¿qué es lo que quieres despertar?
Ni lo sabes. Déjame con esta locura eventual
de pensar que nunca has existido, ni tu moral,
ni tus caprichos, ni tus devaneos, ni tus besos.
Déjame aquí sola, creyendo que no vencerás;
o si la victoria ya celebras con champán,
permíteme unos momentos con mi soledad,
la echaré de menos, cuando navegue en tu mar
acompañada de mentiras, dudas, promesas, y luego...
Luego nada más.


martes, 13 de octubre de 2009 a las 12:37 p. m. , 0 Comments

Comprendida.

QUIZÁS NO DESEARA UNO TANTO SER AMADO COMO SER COMPRENDIDO.
GEORGE ORWELL - 1984

sábado, 10 de octubre de 2009 a las 11:40 a. m. , 0 Comments

Sigue probando suerte

http://www.goear.com/listen/30e6eb6/Ladykiller-my-diet-pill

En un lavabo poco podía hacerse. En la cama te hubiera reclamado caricias. En la calma, nada habría sucedido. En la pista habríamos bailado. En el coche… piloto y copiloto, instrucciones y volantazos, rápido-rápido, espera-espera, más-deprisa, ya-hemos-llegado. En mis sueños, tú no hubieras sido tú. Al día siguiente, todo borrado.
En mitad de todas las suposiciones, me mordiste, yo aullé, la luna menguante volvió a crecer para dos sombras necesitadas de la luz de la noche. Tus huellas sangrientas se hicieron sugerencias… yo quería renacer, y tú empezaste por matarme.
El caso era unirse para destruirse, romperse para reconstruirse, formar un puzzle malparido, accesos directos, botones resaltados y hundidos entre labios hendidos, morir para resucitar como otra versión de sí mismo, como una canción de los Beatles que suena al revés, el avance que significa retroceso, el paso hacia atrás para tomar impulso, el error multiplicado por dos y restándose mutuamente, retados en el uno contra uno, el Sigue probando suerte de una noche de verano.

martes, 6 de octubre de 2009 a las 12:23 p. m. , 0 Comments

De profundis

No es fácil digerir lo que se ha sido. Lo que se ha pensado. Lo se que hizo. Es difícil, relacionar lo que hay hoy, con lo que no hubo ayer. Es complicado alejar los sujetos de las frases, cuando en realidad se habla de sí mismo, pero la coraza impide respirar hondo y llenar bien los pulmones, el collarín imposibilita girar la cabeza atrás, y las gafas oscuras evitan que los demás vean correr las lágrimas.
Y así me hayo, intentando lanzar palabras al aire libre, pero lejos, que no ronden mi mente, sólo expulsarlas. Vomitar la extrañeza que produce escuchar canciones de la niñez, cuando todo era aspirar, brindar, y esperar. Eternamente esperando que alguna de tantas señales rebotara en alguien, que alguna palabra amable fuera devuelta, que una mirada estuviera correspondida. Y así navegué durante años. Esperando vivir algo de lo que las canciones hablaban.
Mil días pedía amor. Hasta que un día sentí fuerza, y dí las gracias por tenerla.
Canciones que me acompañaron, pero no me hicieron ser mejor, sólo iban paralelas, sin cruzarse del todo por mi camino. Mucho después aprendí a tropezar con la música. Hoy las escucho, y las recuerdo a mi lado, pero sin tocarme; gritándome, casi golpeándome sus palabras, pero sin aliviarme la carga de una emoción.
Vives como vas siendo, y lo que vives va moldeando lo que mañana serás, que no es igual a lo que quieres ser.
Es difícil trazar una línea con que alejar las que fui, de la que soy. Cada una de ellas, ya no volverá a ser. Pero las guardé en mi recuerdo, y para eso sirven estas canciones, para recordar todas las que fui.
Quizás la misma, sólo que disfrazada. O tal vez cambiada, sin acabar de creérmelo. El tiempo dirá si esto es permanente.

sábado, 3 de octubre de 2009 a las 7:05 p. m. , 0 Comments

Caramelos y chocolate

Me acuerdo de ti frecuentemente, con más frecuencia que el curso del tiempo pasado dictaría como conveniente. Es así. A pesar de los años que han transcurrido, tu recuerdo y la imagen que tengo de ti están en mi presente, con el mismo hábito que al principio de que…
Hace años que dejamos de conocernos. Lo inevitable, irremediable, ineludible se cruzó.
Después de aquello, maduré, pero tú ya no estabas para verlo. Y eso es lo que más me jode de todo, que no pudieras comprobar cómo tus vaticinios se confirmaban a medida que pasaba el tiempo, mi madurez y las circunstancias. Me contento con pensar que por tu experiencia sabías que así sería.
Te recuerdo, y siento que te quiero. Tu imagen está en las fotos. Tu voz en mi mente. Tus cosas a veces en mis manos. La sangre de tu sangre en mi madre. Tu nombre en mi nombre. Pero tu cariño… ¿con qué debo rozarme para sentirlo? Ése que era una caricia áspera, sí, por tus manos cuarteadas, movimientos ágiles sólo de haberlos repetido tanto, limitados por el paso del tiempo en el cuerpo, una sabia indicación por tus torcidos dedos, una sonrisa verdadera, como la de un niño, en esa manera que tiene el ser humano de regresar a la inocencia, a necesitar sabiéndose necesitado. Cariño en un caramelo, en el desgastado gesto de sacártelo del amplio bolsillo del delantal, o del mucho más infinito bolso donde todos los objetos habidos y por haber tenían cabida, del que se podría escribir un libro, hacer un anuncio, o simplemente darte un beso por apaciguar el llanto de un chiquillo con cualquiera de las mil cosas que allí almacenabas, para el hambriento, sediento, acalorado o tembloroso, para la niña, la madre, el abuelo, el juguetón y el aburrido, el manchado, o el que se quiere manchar.
No he conocido a persona más generosa, el máximo exponente del dar sin esperar, de ofrecer sin comprometer. Eso ya no existe, abuela, se fue con tu vida, pero quedó tu ejemplo, sólo que hay que ser muy valiente para ponerlo en práctica.
Viviste turbulencias, que de tan persistentes se convirtieron en normales. Abnegación que la mentalidad de hoy reprueba. Con juzgarte no gano nada, júzgame tú a mí, si es que queda algo de ti disperso en el aire… no te preocupes por si queda o no queda, los humanos tenemos esta forma de querer en la distancia, en el tiempo, y concentramos las cosas buenas en sentimientos que se encargan de cuidar los recuerdos… no sólo quitarle el polvo a tus figuritas y adornos, ni llevarte flores por tu cumpleaños, o por otros macabros aniversarios… yo te recuerdo en las frases que se me vienen y pronuncias por mis labios, en nombrarte y hacerlo con una sonrisa (aunque ahora mismo esté colmada de lágrimas), por el incuestionable mito de tus comidas, desayunos, meriendas… Tu manera de sorprender a un niño cada vez que visitábamos tu despensa; tu capacidad de sorprenderte como un niño, cuando la edad parece que dota a la persona de sabiduría plena, pero tu curiosidad te alejaba de esa ignorancia enmascarada. Tú inventaste el “apaño” y de él hiciste un arte, averiguar el modo más sencillo de contentar a alguien, esa intuición de mujer y abuela, junto con la disposición total y eterna. Eterna…

Por suerte una lápida no puede encerrar todo lo que fuiste, ni lo que sigues siendo.

a las 7:04 p. m. , 0 Comments

El fin del mundo (interpretaciones acertadas de la realidad)






Ni más ni menos, señores. Prepárense para cataclismos desconocidos, desastres impensables, dejen volar a su imaginación en lo que a cuestiones trascendentales concierne. El fin se acerca. Y por supuesto, todo dentro de un plan maquiavélico, y no hace falta que señale a algún presidente de gobierno de una nación europea, que linda con Portugal, Francia, Gibraltar (U.K.) y Andorra (me niego a nombrar más fronteras, España es lo que es…uys, se me escapó). Sí, no se escandalizarán lo suficiente, si saben que sus iniciales han estado escondiendo a todos su verdadera identidad, un ser monstruoso, ligado al mal; porque aparte de ZetaParo, zETAp y el más que ingenioso “Zapatero a tus zapatos”, han obviado el significado certero, ¿qué si no puede ser la “Z”? que junto a otra, cruzadas perpendicularmente forman una esvástica, reconocido símbolo nazi. Y la “P”, pruebe a girarla 180º, de tal manera obtendrá una “d”, inicial de ¡Diablo! Dios mío, hemos estado todo este tiempo delante de un impostor, un intruso del lado oscuro de la fuerza, y lo que es peor, ¡gobernados por él! Ahora encaja todo… esas cejas no podían sugerir nada bueno… Se ha dedicado estos años a infiltrar el poder judicial y los cuerpos de seguridad del estado con sus secuaces, espiando a ciudadanos de bien, ideando una conspiración, que no puede compararse con la del 11-M… Pero saberlo de nada sirve ya, es tarde, el entramado está tan camuflado que no podremos limpiarnos de corrupción hasta que pasen unas generaciones… Pero, dios mío, ¿llegarán esas generaciones a existir? He aquí mis muy fundadas dudas, porque… ¿quién se cree esa patochada de la crisis global? Bien es sabido que todos los países están remontando, algunos apenas han caído, mientras que el español de a pie se hunde en la miseria del paro. Es este ser sin moral el que se dedicó a conjurar con bancos y empresas. Peces gordos no, ¡tiburones! Así hay que hablar de esta gente. Lo de Lehman Brothers no es nada más que un acuerdo con el Obama éste… otro que tal baila, un negro en la Casablanca, por favor… Pero, sin duda, el gran golpe de efecto es la Gripe A, que la “A” no es otra cosa que la inicial de Acojónate-que-ahora-viene-lo-peor, pero eso nadie lo sabe (es que tengo un primo, que aparte de entender del cambio climático, también sabe de simbología que no veas, el lumbreras de la familia), porque esto, aparte de matar, también es una manera de desgravar gastos, ¿qué gastos? Pues todos los que se derivan del espionaje, todo eso se lava con lo que vamos a gastarnos en vacunas y el Tamiflú™, cosa que no va a servir de nada, porque esta peste está destinada a arrasar con las nuevas generaciones que iban a levantar el país de esta debacle.
Y en cuanto al cambio climático, mejor no pensarlo, porque esa alianza con el mal (que no Alianza de Civilizaciones, otra tapadera) puede depararnos morir de sequía y calor, que lo mismo da morir de lluvias incesantes y torrenciales, o ser arrastrados por un tsunami gigantesco… o que el cielo se nos caiga encima, como decía Abraracurcix, jefe galo.
Y todo esto nos pilla sin crucifijos en las aulas, con rumanos robándonos el cobre de cada día, con maricones arrejuntaos, antitaurinos echando a perder la fiesta nacional, el manual del pequeño sociata llamado “Educación para la ciudadanía”, un gran hermano 11, y el Grupo Prisa con un canal en la televisión, difamando contra todo el que critica el complot.
El Día del Juicio Final nos acecha…
Que dios nos coja confesados y sea misericordioso.




a las 6:55 p. m. , 0 Comments

Geometría

Víctima de anhelos que nadie podía colmar; que ya no podría suavizar más los extremos de mi personalidad, redonda en toda su circunferencia, a base de encontronazos y fracasos, protegiendo en su interior a la cuadriculada mentalidad, lijada hasta la saciedad, libre de asperezas, sin errores ni erratas ni hostilidades, - toca, toca, no tengas miedo, no pincha, ni muerde, ni pica-.
Las espinas están más adentro, formando un poliedro de obtusos argumentos y abiertas heridas con aristas a ambos lados de su foso de sangre donde se ahogan disculpas y perdones de p**** y pendones.
En sus triángulos, senos y cosenos encontré placer tangencial con hiputamusas, perdón, hipotenusas; ese placer que viene y va, al que no se le puede pedir promesas ni responsabilidad.
¡Ay! De quien pretenda eludir las heridas y espinas, pues… camarada, toma tu copa y brindemos con el jugo rojo de mis desdichas, traguémonos un poco las palabras excusadas de mis enemigos… convirtámonos en vampiros, empalémonos mutuamente con nuestras espinas.

a las 6:53 p. m. , 0 Comments

Calor abstracto

En la delicada frontera ante el sueño, me sacuden instintos del pasado. Inducidos por la inexcusable soledad de una cama individual, sin más olor y ruidos que los míos. Cierro los ojos y veo venir su mano, rodando en un descenso vertiginoso, en un ascenso tierno. Nada puede pagar ese momento, ni sustituir, ni con nada consolarme de no tenerlo, nadie puede saldarme todos los que no tuve.
Justo ahí, giro la cara y veo que quien me rodea como yo tanto he deseado es la autocompasión; toma la sábana blanca y nos envuelve a ambas de un mismo calor abstracto, me busca el cuello y la esperanza me susurra – pronto -.

Al día siguiente, amanezco con gana de batalla, y como todas las mañanas, me deshago de la sábana con urgencia, como de la compasión; podría decirse que me compadezco de mi Yo Compasiva, me burlo de mis deseos nocturnos, y miro con desdén la debilidad que me invade al final del día. Siempre alego lo mismo – Será el cansancio-. A lo largo del día, ese empuje matutino de superhéroe se va desvaneciendo, los pulmones se desinflan a expensas de la barriga, se entorna la mirada, y los gestos son menos enérgicos, las frases pierden vehemencia.
Todos necesitamos, al término de la jornada, algo que nos anime a ver los resultados como buenos, que nos convenza de que el esfuerzo valió la pena. Lo sé, eso no es debilidad, y si lo fuera… bueno, somos seres frágiles: nos filtramos si nos derretimos, nos rompemos si nos congelamos.

a las 6:52 p. m. , 0 Comments

Jazmínez marchitos

Eran tus dedos cinco pétalos
en dos pequeñas flores de jazmín,
suave tu cuello, como su tersura
y así de blanca tu piel
frágil, blanca y pura.

Entre tus diez pétalos
he notado la suavidad,
pero no el cariño;
el hueco para el sentimiento
permanentemente vacío.

Unas horas después
los jazmines estaban marchitos
poco me dijeron, nada dejaron;
la vida se le había ido
al afecto que habías profesado.

Un año después,
tus dedos pueden ser jazmines
o quizá estropajo de esparto,
pero el cómo me acaricies
me trae sin cuidado,

porque yo ya tengo un jardín,
todo consiste en regarlo.

a las 6:51 p. m. , 0 Comments

Vetusta Morla - Valiente

a las 6:50 p. m. , 0 Comments

La Lupe - la gran tirana

a las 6:50 p. m. , 0 Comments

muy frágil

Te advertí que era frágil. Ayer se rompió. Por eso es inútil hablar contigo, ya no tengo donde guardar tus palabras, se van nada más salir de tu boca, hoy ya no puedo darles el calor de la ilusión. Van igual que vinieron.
¿Que cómo fue? Pues miré el espejo, tras toparme con esa parte de ti que tanto te pierde, y sentí el sonido de un cristal roto. No era el espejo. Porque en él me encontré a alguien que me suplicaba – ya no más, por favor.-

a las 6:48 p. m. , 0 Comments

Plan de reforma económica: apuesta por la biotecnología

Me remito a lo anunciado (13/08/09) tras el consejo extraordinario de ministros, una idea de cambio, de reforma en las bases del sistema económico. Es decir, en qué basar nuestra economía, que hasta ahora se ha sostenido en la construcción, y secundariamente, en el turismo de costa. El pensamiento ronda a la biotecnología, una manera de compaginar el desarrollo económico con un empleo de calidad y sostenibilidad del entorno. Ufff…
El gobierno se limitó ayer a anunciar la idea, pero a partir de ahora quieren entablar comunicación con los agentes sociales, con la oposición (si deja de ladrar y quiere escuchar) para sentar líneas concretas de actuación, vamos, definir bien lo que ahora es sólo un boceto.
Aún no he escuchado sus reacciones, pero me las imagino, en portada de los periódicos afines, en boca de todos los retrógrados, en la cara de los que no quieren cambiar ni mover ficha.
Que es una propuesta tardía, o “copiada” (deberían plantearse dirigir la SGAE, a veces pienso que ya lo hacen). Que no creará empleo, que hundirá el país, que un tsunami destruirá esta gran nación que es España. Que este gobierno tiene muchos pájaros en la cabeza. Que se dejen de mariconadas. Que no será solución, sino otro problema más. Que no intente cambiar al español, dícese de ese elemento ibérico por excelencia, que idolatra al ladrillo. Que son paparruchadas. Que no se ría de los españoles, que éstos tienen problemas más importantes que pensar en el medio ambiente en estos momentos. Que sólo es con fines electorales, para atraer el votante joven, activista, inconformista. Que quieren ir de “guay”. Que se trata de una estrategia para distraer al ciudadano de lo mal que están llevando la crisis. Esto sólo es una pequeña muestra de lo que la oposición declararía (incluso en vacaciones es incapaz de tener la boquita cerrada). Por parte de los empresarios, dirían que es una locura, cambiar las bases del juego, y el juego económico en sí; que supondría demasiado dinero, y que así, como hasta ahora, nos ha ido bien (bah, una crisis la tiene cualquiera…), que qué mariconada es esa del medio ambiente (lo de mariconada es muy utilizado por estos machotes, claro está, en sustitución de los centímetros de miembro que les faltan en momentos clave). Por otro lado, estarían los activistas del sentimiento verde, ecologistas, y defensores varios de la naturaleza. Entre sus líneas más puristas, se criticaría la idea de promover la biotecnología. Qué falacia es ésa de asociar “bio-” con “tecnología”, es el matrimonio destinado al divorcio, una aberración para la lucha medioambiental, sería venderse por cuatro perras, cerrar bocas molestas a cambio de un boceto con muchas deficiencias. La Tercera Edad pensará que mientras se mantenga el sistema de pensiones, como si quieren casar a los maricones (ah, no, que eso ya está hecho). Los sindicatos mayoritarios pedirían programas de formación para adaptar al trabajador a una nueva tarea, crear trabajadores capacitados. ¿El Rey? Bien, bien, es un orgullo y satisfacción. La iglesia segurísimo buscaría un demoledor versículo de su sagrado texto para reunir la ira de dios contra esta panda de herejes. Ah… y la sociedad. Pues se tomaría la idea como algo muy lejano, casi de risa; algunos, los más espabilados, tomarían frases literales de los tertulianos de radio y TV; y los más, difundirían el pensamiento de su partido político, lo que les digan que piensen. Como siempre, divididos.
¿Yo? No tengo muy claro en que consistirá este plan de reforma, pero sólo me inspira buen rollo. Quizá será deficitario y debería abordar con más profundidad cambios estructurales; para los ecologistas no será suficiente, para los inversores será desorbitado, para los amos del ladrillo y petróleo será un intento de otros que se encargarán de desbaratar. Para la oposición: No, Nunca, de Ningún modo, Nada de eso, y detrás, una lista de insultos, improperios de diccionario, con un tono sórdido y un afán feroz de derribo; ya me los imagino, echarán a sus buitres más adiestrados para ensañarse con los sabuesos del gobierno. Todo es válido. Salvo acogerse a este nuevo tren, tomar esa dirección, apoyar esa línea de trabajo, aportar nuevos conceptos, corregir…
Para mí es eso, una dirección interesante, alguien que apuesta por un cambio, alguien que sabe dar un primer paso, atrevido, desafiante, pero conciliador, que se abre a modificar sus propuestas con tal de mejorarlas. Alguien debía hacerlo. Probablemente la gente no lo entienda así, y le cueste el poder al partido que ahora gobierna. En cuanto el partido opositor tome las riendas, ya se encargará de hormigonear los “brotes verdes”; así que no pongan el grito en el cielo, que arreglarán el país en ruinas que dejará este gobierno… Menos mal que están ellos para salvarnos del cataclismo, apocalipsis o el fin de los días. Es el cuento del falso superhéroe: crear un peligro inexistente, auspiciar miedo en la sociedad, y ser él mismo, en sí, la solución del problema. Eso sí es un buen plan.

a las 6:47 p. m. , 0 Comments

Con Hache intercalada y Be de burro

Para que esto ocurra, esto que pienso, esto, eso, aquello… Me he encomendado a los mandamases del tema. Expertos de la metedura de pata, cuando yo tropiezo cada vez con la piedra, que es la misma; cuando me encuentro su mano, dócil, inocente, blanca y fina, como de un ángel. No era nadie hasta hace un año. Un nombre, un nick, un cuerpo, que en Madrid es una migaja entre la maraña. Hoy vuelve al anonimato. Misma piedra que se topa con mis pies doloridos, mis rodillas estezadas de tanto caer en lo mismo, en el foso de su mirada, en el que me hundo, me pierdo queriendo y con total voluntad, consciente y en mis plenas facultades. Sin un puto dedo de frente. Nada de razonamiento ni iluminación. Ahí caigo, en su mirada, en su boca, ahí, en ese foso me devora, nado entre su deseo y el mío. Me avisan y advierten del riesgo de chamuscarme las ilusiones. Lo que no saben es que arden lentamente y con gusto de verlas en llamas, y después, dos pares de pies se dedican a pisotear las cenizas, a espolvorearlas… y aquí no ha pasado nada. Qué espabilada.

Nada que compartir, nada para sentir, sólo ver y tocar, la noche no da para más. El resto está reservado para el verdadero amor. Que de verdadero tiene lo que una hache intercalada, igual de invisible e inútil, un imposible de encontrar ni adivinar, sólo de oídas lo conozco, y si me dices que existe, como la hache intercalada, pues me lo creo y así te lo escribo, ángel mío.
[…]
Menos mal que sólo le dije la mitad de lo que era. Sí. Las palabras dichas nos atan demasiado. Sobretodo si se trata de abrir el corazón. Porque esa noche, cuando me pidió que rompiera mi silencio, sólo se preparaba para escuchar mis mentiras, y yo me moría no por no sacar la verdad. Sólo trataba de guardarlo en un puño, morderme la lengua, y no escupirle toda la consternación que me invadía.
Antes me bastaba con creerme fuerte y persona racional para no caer en sus torpes intentos de volver a lo mismo. Pero no funcionó. Si fuese animal, habría huido antes del peligro que entraña su presencia. Pero el ser humano se vanagloria de inteligencia, y cuando llega el momento, pierde toda Razón. La única táctica que me queda es ser burro y no mirar a los lados, terca en mi posición, y si apesto, mucho mejor.

a las 6:46 p. m. , 0 Comments

Orbitando el ombligo de tu mundo

¿Cuánto cuesta mi libertad? ¿Por cuánto vendo mi soledad? ¿Cuándo daría por un sueño? O… ¿Acaso es un deseo? Es un sueño eterno de millones de deseos fugaces… como en una noche entera de estrellas en movimiento. Ya no soy capaz de permanecer una noche esperando las Perseidas; hoy, con un par de deseos, me duermo, y vivo los demás en sueños.
¿Por cuántos favores intercambio mi esperanza? Mi tiempo lo regalo por un puñado de ilusiones, cócteles de jugosos besos y ardientes miradas.
¿Mi verdad? Aquí la tienes, lo que nadie vende ni subasta, lo que no se entrega, en lo que pocos piensan, lo que no tiene precio, ni costo, ni moneda.
Mi verdad es que me pasaría la vida con nuestras pequeñas citas; vertiendo una pequeña dosis de fantasía cada vez que contigo quedo, inclinar aún más mi cursiva, recordando como me precipito por la vertiginosa pendiente de tu cuello. Lo maravilloso de la única y exclusiva luz de la noche, cuando son tus ojos y su brillo los que me guían. Mi verdad no son estas palabras, sino las que silencio cuando te huelo el cabello; cuando hace estragos tu cercanía, y mi mano inicia una caricia… como un torpe ademán de no hacerlo.
Mi verdad ronda a la tuya (Traslación), y la tuya se ronda a sí misma, dando vueltas sobre su propio eje… Rotación. Yo, satélite de tu ombligo; y tú, el ombligo de tu mundo. Ésa es “nuestra” verdad, si es que tenemos algo verdaderamente “nuestro".

a las 6:45 p. m. , 0 Comments

- Oficina de los deseos, ¿qué desea?

Estuve esperando un buen rato. Seguramente pasarían miles de Perseidas ante mis narices, pero no vi ninguna. Ninguna que se dignara a ofrecerme un deseo, inalcanzable como ellas, que se me salía de los labios, preparado para ser disparado, fuerte y veloz, para que se enganchara a la cola de una estrella fugaz, y fuera llevado así hasta la oficina de “Deseos por cumplir”. Nada de eso ocurrió. Se me quedó en los labios, rulando por la boca como cualquier miguilla sin masticar. Como siempre pretendo sacarle puntilla a todo, no me explicaba que la noche en la que la magia se desborda, durante tanto tiempo, la magia se me negara. Lo intenté con el abracadabra, cruzando dedos, manos y pies, incluso la mirada; conté hasta tres, hasta diez, hasta cien… Quizá es que ninguna estrella quería llevar mi cometido. Como todas, pensarán que no me conviene. Si ya lo sé; sólo quería agotar las vías burocráticas.

a las 6:44 p. m. , 0 Comments

Luna llena

Hace algunas jornadas eras tú quién participaba de mi noche, y te convertiste en el tema perfecto de conversación cuando dos personas descubren que los silencios son incómodos. Te miraba, deseando que virases a antimateria, y que por tu agujero negro me secuestraras o me rescataras de allí, es lo mismo.
Reflexionaba; al lado tenía lo que tanto había codiciado, y sin embargo, sabía que tú me pertenecías mucho más que el cuerpo que me acompañaba.
De vuelta, simplemente estabas.
Yo, simplemente venía.
El tiempo había pasado inútil, irrecuperable, sentencioso.
Maldije la distancia que nos separa, o que tengas siempre razón, que estuvieras tan llena que no me pudieras abrazar (tan llena que en ti no cabía mi desazón…) que tu calor sólo sea prestado, que yo necesite tanto.

Hiere el blanco nuclear con que te iluminan esta noche, como obligándote a mostrar lo más íntimo de ti. Siento que te hayan desnudado con tanto ahínco, que no puedes ocultar nada de lo que has sido ni has vivido. Tan desprovista de sutilezas y verdades a medias, que todos pueden leer en ti las huellas de tu pasado, todos te señalan las cicatrices, todos nombran tus entrañas, como si cualquier cosa fueran; escudriñan cada rasguño en tu cara, con ojos de curiosidad, yo… que los acaricio con benevolencia. Hoy te miran muchos, y todos pueden ver lo que yo quería sólo para mí.
¿Envidia? No. Celos. No te enteras, mil veces te dije “envidia”, cuando sentía celos.
[Hoy, que la Parker no se resistió a hablar de ti; hoy, que la tinta fluía como la verdad, decidí pasar la mano por mis palabras, y difuminar las confesiones, suavizar contornos, hacerlo todo más confuso, ensuciarme los dedos si es que no te puedo tocar.]

a las 6:42 p. m. , 0 Comments

La misma piedra, infinitas veces

Luna menguante, o luna vieja,
… mi antigua compañera
en mis correrías de madrugada,
no te quejas de esta ingrata,
que sólo te escribe
cuando está resabiada,
que solo acude a ti
para rascarse en tu guadaña
el prurito de la decepción,
cuando la mirada se empaña,
cuando el tango son puntadas,
pizzicato de la desesperanza.

Tú y mi muy mejor amiga,
ponéis voz a mi conciencia,
la advertencia es la misma,
puerta a quien no me quiera,
y mucha fuerza para el envite
de las cornadas de la soledad.
¿Pero sabes tú de labios secos?
De su cuerpo y el trasnochar
entre sombras y oscuridad,
mezclando sonrisas y besos…
- Non, je ne sais pas.

a las 6:41 p. m. , 0 Comments

Te quiero

Nunca pensé que llegara a quererte tanto. Te quiero, y me tiembla la voz cuando lo susurro, será porque nunca me lo escuchaste. Te quiero, a pesar de haber renegado tanto de este sentimiento. La abuela me lo decía casi todos los días, sobre todo los de broncas. Que llegaría a quererte mucho. Me desconcertaba su seguridad, y por supuesto no la creía. Ojala estuviera viva ella para ver cómo te quiero. Nadie más que ella se merece que la cogiera en un momento a solas y le confesara todo esto; porque… si esto es lo que tenía que comprender de la vida, ya maduré. Te quiero, y al sentirlo, el corazón se me ensancha, tanto que la pintura negra con que lo recubrí salta. Adoro tu manera de hacer las cosas. Aspiro a tener tu capacidad. Envidio tu desenvoltura. Admiro tus ganas de vivir, por encima de todo. Sé que tu alma es tan grande que esto que siento por ti sólo es un tercio de lo que puedes albergar tú. Pensar que soy algo de ti me enorgullece, y me da fuerzas; que haya dentro de mí tanto de ti, es como un tambor que me imprime ritmo, vida.

No me pasa nada, mamá, sólo que hoy dijiste que no me vas a vivir toda la vida, y me dio miedo.

a las 6:40 p. m. , 2 Comments

Triste

La historia siempre será triste
para el que siempre espera.
Para él… para ella…
la demora es eterna.
Vive de ilusiones,
sobre las que va dando saltos,
y si no se le presenta una nueva,
no hay nuevo paso.
Miente, para hacerse fuerte
ante el que dice la verdad.
Triste, el que espera
del que no sabe dar.
Extiende sus ilusiones
como alfombra roja
que a todos les gusta pisar.
[No habla, murmura].
Tiene la mirada,
más que perdida, olvidada.
La sonrisa, desvalijada.
Sólo conoce el auténtico abrazo
de la autocompasión, y ningún
cariño más que el roce
de sus propias manos.
Nada que discutir,
todo demasiado claro.
Su vida es lo que
hubo en el pasado,
allí sigue, perenne,
recogiendo las hojas caducas.
Pero hasta la fruta más madura
permanecerá verde,

como la esperanza.

a las 6:39 p. m. , 0 Comments

La cuenta atrás

A punto de derribarme la paciencia, inicio la cuenta atrás: diez, nueve…

Me duele la boca de no soltar las lindezas que se me ocurren. Pero he de intentar filtrar toda la ira por la cuadrícula, como el rallador de huevo duro, como la trituradora de papel. Queda la misma materia, pero ya no forma esa burrada que iba a soltar; la brutalidad de la expresión se ha deshecho en letras sueltas, apenas murmuradas, inteligibles, mal pronunciadas a regañadientes. Se evaporan como pequeñas partículas.

cinco, cuatro…

Me como los trozos de papel en que ha quedado la nota, borro el mensaje que iba a enviar, corto la llamada que iba envenenada, detengo mi mano a un centímetro de su cara.

tres, dos…

Meto primera, y hago sufrir a la rueda, tanto como están rechinando mis dientes, siento el numerito, pero no sé contenerme de otra manera. Huyo…
En la cuneta de la carretera, mi estómago habla por mí, y vomito cada una de las palabras no dichas; en la pastosa mezcla se adivinan los trozos de papel, el mensaje, la llamada, el tortazo sin tarta, todo sin digerir aún. Es asqueroso… pero no pensaba aguantar el dolor de barriga, por tragarme todo lo que no digo, por ahorrarle al mundo mi mala imagen, por este maldito contrato indefinido con el respeto y el prójimo. Me mata fingir, callar, reprimir mis impulsos, esconderme los gestos sucios, poner buena cara, atender a la sensibilidad del que hiere, aguantarme.

… cero.

a las 6:37 p. m. , 0 Comments