Paréntesis tormentoso

Autumn leaves...


Decidió tomárselo con calma. Le faltaba una taza de café humeante para alcanzar lo cinematográfico. Se sentó próxima a la ventana, a disfrutar de la misma inclemencia que la sitiaba en casa y frente al calefactor, una tormenta, pesada por lo prolongada que se estaba haciendo, como una visita incordiosa, generosa en rayos y truenos, florida, estruendosa, que rompía un jazz estandarizado de fondo. Vale que le gustaban las tormentas aparatosas, pero esa noche le apetecía pizza y besos.
Al espectáculo lumínico, le acompañaban los reflejos de las luces urgentes de una ambulancia, multiplicados en su escándalo por lo mojadas que estaban las superficies.
Había llovido, desde la última vez que hundía letras en el papel de pensar. De sólo repasar a grosso modo todo lo que había cambiado todo, le invadía el vértigo de no reconocer el presente, y se le quebraba la voz interior y las líneas seguras de su caligrafía, como rayos por el cielo, dividiendo en un antes y un después el tiempo.
Todo parecía rebotar más de lo habitual, y un solo hecho se reproducía en cientos, como las luces en reflejos, los sonidos en ecos, las imágenes en recuerdos, el calor en abrasador, las ganas en ansiedad, las gotas en infinitas al romperse contra el suelo, y yo, o ella, se sumaba entre corchetes cada día que pasaba, nada coherente, cada jornada con una identidad diferente, un concepto nuevo una letra para cada sumando 3a + 11b + 1c + 4d… qué imposible llegar a conocerse así (myself, yourself…, reflexivo en su totalidad), álgebra complicada para quien siente no saber nada.

martes, 7 de diciembre de 2010 a las 11:20 a. m.

4 Comments to "Paréntesis tormentoso"

Las tardes de invierno, sobre todo las de lluvias y más las de toementa, nos llevan aun estado melancolico, aún sin motivo alguno. Si los hay, los engrandece y esa lluvia nos empapa de añoranza o nostalgia por lo que tuvimos y ya se fue...

Abrazos en un día a mediosol

La gente que se abruma por "pensar", prefiere dedicarse a ver una peli al lado del brasero, pero bueno, luego estamos los que queremos interpretar cada gota de agua en esas tardes.
Es cuestión de elegir una ventana del mundo, o una ventana al mundo.

A veces incluso una ventanas abren otras y esas despliegan otras más; su aspecto se hace tridimensional y envolvente.. recuerdos y situaciones, ideas y estrategias, blasfemias, promesas, emociones... Cuando pasa la fiebre vuelve la consciencia de un mundo plano.

divagaciones con efectos especiales... sí, el caso es no quedarse quieta.
Ahora nos quieren engatusar con el 3D... no saben que nada más envolvente y real como imaginar la realidad, o realizar los sueños.
El próximo día de lluvia prometo salir a mojarme un poco :)