Sin enemigo a batir

Vuelvo, como tantas otras veces

con la cabeza gacha, perdida,

¿o quizás es que no me fui nunca?

Yo quería ser mala, distinta,

con un insignificante gesto,

el sencillo roce de los dedos

arrastrándose por la mejilla,

invadir de miedo al enemigo,

imitando así al genial Don Vito.

Válgame dios, es que sin contrario

¿a quién puedo enfrentarme?...

Dejaron las batallas a medias

contra mis subversivas maneras,

nadie quedó con gana de pelea,

ahora el gallito del corral

sombra de lo que fue

(rastro oscuro que le queda grande),

que sin el Otro, es un pollo más.

miércoles, 27 de enero de 2010 a las 1:51 p. m.

2 Comments to "Sin enemigo a batir"

volvió desencantada, con las ganas de ser otra, distinta e inalterable,colgando de ese hilito de sangre que le brotaba del labio. ¿cómo superarse sin enemigo enfrente?

...vaya...aun no habia entendido que su peor enemiga era ella misma, y que en su interior le quedaban muchas batallas que ganar.
SEr mala con el de en frente es relativamente facil, pero justa con una misma..uf..eso si que cuesta.

;)

es curioso el modo con que mejoras la poesía... le das todo el sentido que ni yo misma comprendí..